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martes, 9 de septiembre de 2014

El combate medieval con armaduras

Se dan algunas falsas ideas sobre las armaduras medievales, analizaré algunas como la necesidad de ser izados al montar, que los caballeros apenas podían andar y tampoco levantarse si caían.

Izar a un caballero le pondría en clara desventaja si el enemigo atacaba por sorpresa, además del hecho de que para mas de 3000 caballeros, se necesitarían muchas grúas. Aunque en los torneos, sí que se usaban debido en parte al peso de la armadura, a veces mas pesada que la de combate, y en parte por todo lo que llevaban debajo de esta para forrar al caballero y no se hiciera pupa, lo que les restaba movilidad, de modo que les resultaba dificultoso subirse al caballo, mas grande y ancho que los purasangre. Estos Destries serían como una mezcla entre percherones y pura sangres. Requerían un entrenamiento especial, y parece que eran mas lentos que los camellos con que Saladino atacó a Ricardo Corazón de León en Palestina. Según se desprende de las narraciones de la batalla de Hattin (1187). En la que el desastre de las tropas cristianas dio origen a la tercera cruzada a la que acudió Ricardo.

 Las armaduras no les impedían andar, pues había torneos y armaduras para combate a pie de incluso mas peso y volumen que una de caballo (se decía que los caballeros parecían mas anchos que altos). Aunque era costumbre antigua, que caballeros acompañantes ayudasen a montar a un caballero desmontado, pues la forma especial de sus sillas, hacía dificultoso el volver a montar sin ayuda. Siendo indispensable que se sujetasen por lo menos las riendas del caballo. De ahí la necesidad de que un noble caballero, estuviese acompañado de un escudero a su servicio, que combatía junto a el. La unidad militar no era el caballero, eran las lanzas, agrupaciones de 2, 3 o incluso mas guerreros equipados de forma similar, y dirigidos por el mas noble de ellos. Quien muchas veces corría con el coste del equipo del resto de sus compañeros de armas.

Si un caballero caía, podría darse el caso de que no pudiese levantarse?. Analizando el mito, esta creencia proviene de testimonios como la batalla de Agincourt (1415) entre franceses e ingleses, en la que los caballeros franceses, no podían levantarse,  lo cual es cierto, mas no era por el peso de su armadura. En esta batalla, caballeros desmontados franceses, avanzaron contra una línea mixta de arqueros y caballeros ingleses desmontados. Desgraciadamente para los franceses, el campo de batalla era una sopa de barro, lo que los agotó mucho. Por otra parte, las pulidas superficies de sus armaduras de placas, al entrar en contacto con el barro, creaban un efecto de succión que literalmente los dejaba pegados al suelo, en donde cansados, y con varios kilos de barro extra en su armadura, eran incapaces de levantarse por si mismos. Por tanto, la afirmación de que no podían levantarse en parte es cierta, pero del mismo modo que muchos soldados perecieron en el dia D cargados de equipo, y no por ello nadie diria que un soldado de la segunda guerra mundial no podia moverse por su pesado equipo.
Por otro lado hay que señalar que los caballeros eran altamente invulnerables en el campo de batalla, siendo sus bajas mortales muy escasas por el uso de estas armaduras y por el hecho de valer mucho mas vivos que muertos, al poder pedirse rescate por ellos.

miércoles, 23 de julio de 2014

El combate a caballo: el caballero y el combate de choque

Seria un error pensar que solo porque la caballería de la Edad Media y de la Antigüedad no poseían estribos, no era capaz de luchar de forma efectiva. La guerra a caballo llevaba existiendo mas de un milenio antes de la proliferación de los estribos en Europa, el mundo musulmán o el este de Asia. Quienes luchaban a caballo debieron ser capaces de blandir sus armas (lanzas, espadas y arcos) de forma efectiva, utilizando sus fuertes rodillas y piernas para sujetarse bien al caballo.
Al mismo tiempo que se volvían algo habitual, los estribos hicieron que quienes los utilizaban se olvidaran de las antiguas técnicas para blandir las armas cuando no se tenía los apoyos de los pies. Si a esto le sumamos otras innovaciones tecnológicas, tenemos que la caballería de los siglos VI y VII no pudo haber igualado las habilidades de sus equivalentes de comienzos de la Edad Media. En otras palabras, que un caballero normando no habría sido capaz de luchar como un soldado de caballería visigodo o huno, porque sus estilos de lucha eran por completo diferentes. (Por otra parte, los guerreros de comienzos de la Edad Media pueden haber sido perfectamente capaces de adaptarse con facilidad a las nuevas tecnologías.) 
Evidentemente, los estribos mejoran la capacidad de la caballería para luchar al sumarle a su capacidad de combate la posibilidad de realizar un choque montado, pero ¿la carga con lanza apareció al mismo tiempo que los estribos? De no ser así ¿Cuándo se adopto esta táctica?
La respuesta a la primera pregunta es no; al menos no existen pruebas definitivas que sugieran que la táctica y la tecnología fueron concurrentes.
Durante muchos siglos se asumió que la táctica fue desarrollada a comienzos de la Edad Media, quizás tan temprano como en la batalla de Adrianópolis (378). 
No obstante, este punto de vista fue desmontado de forma efectiva en 1951, cuando D. J. Ross, sostuvo que los primeros combates con cargas de lanzas no son anteriores a la creación de los primeros cantares de gesta, que fecho entre el 1050 y el 1100. A su vez, esta tesis fue rebatida en 1962 por Lynn White Jr. En su libro Medieval Technology and Social Change. Él afirmaba que el combate de choque a caballo se conocía desde mucho antes que la fecha establecida por Ross, posiblemente tan temprano como el siglo VIII, la misma centuria en que Lynn creía que habían desarrollado los estribos y donde situaba el origen del ejército con predominio de la caballería pesada.
 Durante los siguientes dos décadas se publicaron varios artículos apoyándolo, todos los cuales situaron la fecha de la introducción del combate de choque montado en algún momento entre c 1050 y c 1150. En 1965, François Buttin utilizo una abundante cantidad de fuentes narrativas originales para sostener que la fecha se situaba a mediados del siglo VII.
 En 1980, David C. Nicolle afirmo que la fecha se situaba a principios del siglo VII basándose en la influencia de las cargas con lanza de los cruzados contra los musulmanes. En 1985 S. Bachrach en “Animals and Warfare in early medieval Europe” sostuvo que la fecha de aparición era el siglo VII, basándose en el desarrollo de la silla de montar con pomo y borrén trasero. Este mismo año Victoria Cirlot utilizo fuentes artísticas y diplomáticas catalanas para situar la fecha en c 1140 y en 1988 Jean Flori sugirió la fecha de c 1100 basándose en narraciones, poemas épicos y documentos ilustrados cristianos y musulmanes.
Cualquiera que pueda haber sido la fecha original, parece indudable que para mediados del siglo VII la lanza para carga había comenzado a dominar los campos de batalla y que desde entonces hasta el final de la Edad Media el combate de choque montado fue el uso básico, sino único, de la lanza a caballo. También era una táctica empleada de forma universal por toda la Europa occidental, como se aprecia claramente en el número de fuentes artísticas procedentes de todos los reinos europeos que representan lanzas de caballería en posición baja.

martes, 13 de mayo de 2014

Artes marciales filpinas: la eskrima

Filipinas es un pueblo guerrero que resistió con bravura el embate portugués. Cuando los ibéricos tomaron control de las islas, prohibieron el porte de espadas para reducir el riesgo de insurrección. Los filipinos, en respuesta, desarrollaron técnicas de combate agrupadas bajo el nombre Eskrima o Kali que tomaran en consideración estas limitaciones impuestas. Una versión diferente de la historia cuenta que los monjes jesuítas españoles, fieles al espíritu combatiente de su fundador, Ignacio de Loyola, entrenaron a los indígenas en técnicas marciales para defender sus tierras de los despreciables moros de Indonesia. Lo más probable es que el génesis del Eskrima se encuentre en un punto medio entre ambas versiones.
La fortaleza del Eskrima se centra en el dominio de dagas y bastones (conocidos como Olisi) tanto en su uso como en su confrontación. Sus técnicas de desarme son contundentes. Dado su origen popular, durante muchos años el Eskrima fue un arte marcial sin formalismos ni estructura jerárquica. Este desarrollo por fuera de instituciones rígidas ha permitido que el Eskrima se mantenga fresco y vital, siempre abierto a nuevas aproximaciones y propuestas.
Entre los practicantes actuales más renombrados del Eskrima, también conocidos como Eskrimadores, se destacan los ya legendarios Venancio “Anciong” Bacon, Dan Inosanto, Mike Inay, los hermanos Remy y Ernesto Presas y el gran maestro Ciriaco Cacoy Cañete, fundador de la mítica escuela Doce Pares.
La filosofía del sistema de eskrima es simple; 'el todo es más grande que la suma de sus partes'. Colocando a los fundamentos y principios por encima de las diferentes técnicas, tácticas e inclusive del acondicionamiento físico. Por ejemplo, una técnica o táctica no funciona en sí misma, si no está combinada con los conceptos de angulación, sensibilidad, equilibrio, potencia, rapidez, enfoque, timing/ sincronización y actitud. Gracias a la combinación de estos elementos, al final el todo es mucho más eficaz de lo que sería normalmente la suma de las partes. Por esta razón, las técnicas practicadas en el eskrima solo son herramientas para comprender, aceptar y guardar fundamentos. El número de técnicas diferentes aprendidas por un individuo no aumenta su nivel de competencia de este sistema, al contrario de muchos donde se acumulan muchas técnicas, inclusive copiándolas de otros estilos. Las técnicas solo son movimientos hasta que están combinadas con los conceptos intrínsecos de la lucha, sea con armas, o cuerpo a cuerpo.

Como complemento a las técnicas físicas, el Eskrima más tradicional incluye componentes esotéricos cercanos a la tradición ocultista filipina. Amuletos de protección, suerte y sanación como el Agimat son frecuentes entre sus adeptos, al igual que ciertas formas de brujería naturista.
En Latinoamérica, el Eskrima ha sido acogido con entusiasmo en países como México y Chile, donde ya hay escuelas consolidadas con décadas de historia


lunes, 17 de marzo de 2014

artes marciales de la india: El Kalarippayattu

Es una de las artes marciales mas antiguas del mundo su origen se remonta al siglo V a.C.

El Kalarippayattu es un arte marcial originario del Sur de la India, más concretamente de la zona de Kerala, y que posteriormente se extendió por todo el Sudeste Asiático, donde fue adquiriendo las respectivamente variaciones que aún hoy perviven. Su práctica sufrió un momentáneo declive, con la llegada de los británicos a la India, y la imposición de las armas de fuego como instrumento principal de combate. Finalizado el proceso de descolonización, y al igual que sucedió con otros aspectos de la cultura del subcontinente indio, el Kalarippayattu ha sido recuperado como manifestación deportiva.

domingo, 9 de febrero de 2014

Mitos del combate medieval I


Mito 1: EL PESO DE LAS ARMAS.

Está extendido y es generalmente aceptado el concepto de que las espadas y demás armas medievales pesaban muchísimo, y que tan sólo los hombres más fuertes podían ser guerreros y manejarlas con soltura. He llegado a oír que la famosa Tizona, la espada del Cid, pesaba 11 kilos, y que sólo él podía manejarla. Además, para el profano en la materia es fácil llegar a esta conclusión por la sencilla razón de que nunca ha tenido una espada medieval auténtica en las manos, y porque si ha sostenido alguna espada casi con seguridad habrá sido una de las réplicas para turistas que fabrican en Toledo, y cuyo único objeto es servir como elementos decorativos; Estas "espadas" entre otros defectos serios, están cargadas de adornos y suelen pesar mucho, a causa de una construcción de cara a la galería, pensando únicamente en que la espada tiene que resultar espectacular.
Si las espadas auténticas fuesen realmente así de pesadas, no las habría usado nadie. Pensemos en que a la guerra iban toda clase de hombres, de muy variada condición física, y que todos ellos podían portar espadas, sin ser necesariamente réplicas de un culturista. Todos estos hombres tenían que servirse de un arma que les permitiera un manejo suelto y flexible, además de rápido, pues en una batalla se está rodeado de enemigos y hay que moverse en todas direcciones con presteza. Además el arma debe permitir que se la use durante un espacio de tiempo razonablemente largo sin agotar a su dueño, pues un guerrero agotado es un guerrero muerto, y si no se usaba escudo, la espada debía cumplir tanto la función de ataque como la de defensa, permitiendo pasar de un estado al otro con rapidez. Si las espadas pesasen lo que la gente cree, sólo la podrían usar unos cuantos prodigios de la naturaleza, que a los dos minutos ya se habrían agotado y no sentirían los brazos, y que es probable que no durasen en la batalla más de medio minuto porque llevaban un arma que sólo les permitía atacar, sin apenas posibilidad de defenderse.
Los armeros medievales eran excelentes artesanos que experimentaban hasta conseguir espadas que combinaban a la perfección las cualidades de poder de corte, resistencia, equilibrio y ligereza, que no son nada fáciles de conseguir. Las hojas de las espadas estaban dotadas de acanaladuras o costillas para rebajar el peso, y además las hojas disminuían su grosor según se iban aproximando a la punta para aligerar aún más y dotar de un correcto equilibrado la espada. Las espadas eran cortantes, rápidas, ágiles, resistentes, flexibles y muy caras también. En ocasiones, por necesidades de la guerra, se fabricaban armas de inferior calidad en masa, para poder dotar a algún ejército con rapidez, pero estas espadas nunca fallaban en el aspecto de peso, sino que eran menos resistentes o cortantes, pero permitían que se las manejase con corrección en todo caso. El peso de las espadas que se usan a una mano está entre un kilo 300 gramos y un kilo 600. Las espadas de mano y media, un kilo 600 gramos y dos kilos, las grandes espadas de guerra, unos tres kilos, y los espadones de dos manos usados en el renacimiento rondaban los cuatro kilos y medio.
Por cierto, la espada del Cid era una Jineta árabe, que se usaba a una mano y cuyo peso no superará el kilo 700 gramos.
Por extensión, podemos incluir en lo antes mencionado a todas las demás armas medievales, incluyendo los escudos. También se tiende a creer que los escudos medievales eran grandes y de acero, muy pesados y resistentes. Las Hachas y lanzas, los martillos, las mazas, las armas de asta y demás nunca fueron artefactos demasiado pesados como para impedir su correcto manejo por parte de un hombre normal, y los escudos eran de madera, si acaso con la piel de un buey curtida y tensada encima. Si el escudo pesase demasiado al guerrero se le cansaría el brazo y al poco rato no podría alzarlo para defenderse de los ataques, aparte de que un escudo de madera bien construido se basta para detener los golpes de casi cualquier arma. Se hicieron escudos enteramente de metal, pero siempre eran modelos pequeños , como los broqueles, o versiones más pequeñas de los escudos heráldicos o de lágrima. Los escudos que usaban los ballesteros para guarecerse de las flechas enemigas mientras recargaban sus lentas pero potentísimas ballestas, y que les cubrían el cuerpo entero, se llamaban Paveses, y estaban hechos de mimbre.

Mito 2: LAS ESPADAS ROPERAS.

Este mito está relacionado con el primero, pero a la inversa. La idea general es asociar las roperas del siglo XVII, cuyo manejo se basaba en pelear con la punta del arma, con la esgrima deportiva moderna, que si bien también se basa en tocar con la punta difiere notablemente con la esgrima histórica de las espadas roperas.
Las espadas de esgrima deportiva, el florete, el sable y la espada, están todas inspiradas en armas más modernas, de los siglos XVIII y XIX, y aunque sus dimensiones imitan las de las armas originales, su peso está lejos de llegar al de lo que podría considerarse una auténtica arma. Estas espadas no llegan en ningún caso a los 600 gramos, mientras que las espadas roperas del XVII podían pesar entre un kilo 500 gramos, las más antiguas, y 900 gramos las espadas más evolucionadas y dotadas de hojas de verduguillo. Las roperas estaban dotadas de una hoja de la misma forma que la de una espada de guerra, con forma de diamante y doble filo, solo que alargada y afinada, para permitir también los ataques de corte, y acababan en una punta muy aguda y reforzada que debía ser capaz de atravesar limpiamente a un hombre de parte a parte aunque se encontrara algún hueso en el camino. Estas hojas solían medir más de un metro de largo, normalmente entre 1.05 y 1.15m. Por su parte, las empuñaduras estaban provistas de guardias de lazo o cazoletas, formadas por varios gavilanes o brazos que se entrelazaban entre sí para tratar de conseguir la protección más perfecta posible para la mano del usuario, que normalmente no iba protegida. Estos gavilanes eran de hierro o acero, y pesaban considerablemente, ayudando también a equilibrar la enorme hoja . Una estocada de arma tan poderosa y aguda era potente casi sin poner fuerza en el empeño, y demostraba que nos encontramos ante un auténtica arma diseñada no para lograr tocados, sino para matar con efectividad. El manejo de tales espadas difiere notablemente del de las espadas deportivas modernas, y tiene sus propias técnicas adaptadas al peso , equilibrio y dimensiones de sus armas.

Mito 3: LA ABUNDANCIA DE LAS ESPADAS EN LAS BATALLAS.

Se cree que en las batallas del medioevo abundaban las espadas, y es cosa común ver en las películas que los ejércitos medievales están formados sobre todo por infantes con espadas, aunque éstos sean una tribu o clan de desharrapados pueblerinos reclutados en última instancia. Esto es también falso. Como todos sabemos, ningún arma ha alcanzado el simbolismo y romanticismo de la espada; La espada es un arma, pero también un símbolo; La espada representaba el honor, la rectitud en el combate, el simbolismo del poder y otras cualidades caballerescas precisamente porque los que siempre solían portar espadas eran los adinerados caballeros. Las espadas son sin duda las más difíciles de construir de todas las armas blancas, y los espaderos expertos siempre han sido tenidos en la más alta estima, considerándose su arte como algo secreto, complicado y casi esotérico, que es transmitido de padres a hijos como el más valioso de los tesoros. Todo esto evidentemente era por algo, y es precisamente porque forjar una buena espada es algo tremendamente complicado, y el resultado tenía que ser muy caro por fuerza. Sólo los caballeros o guerreros con cierto poder adquisitivo, o bien los soldados pertenecientes a un ejército profesional y no de levas, podían permitirse tener una espada, a menos que la hubiesen rapiñado del cadáver de algún soldado enemigo, y éstas no eran ni mucho menos las armas predominantes en una batalla. Las hachas, las lanzas, las mazas y garrotes, martillos y segurones, las alabardas y picas eran mucho más abundantes, funcionaban igual de bien e incluso mejor para abatir a un hombre y eran mucho más baratas y fáciles de fabricar que las espadas, y accesibles para el hombre llano. La espada era la más valiosa posesión de su dueño precisamente por lo caras que eran, no por lo bonitas.

Mito 4: LAS ESPADAS-JOYA.

Este mito está relacionado con el anterior. Las denominadas espadas-joya eran unas armas magníficas que estaban adornadas con metales preciosos, pedrería, incrustaciones, grabados, pavonados y ocres al fuego, damasquinados y otras maravillas que las hacían ser prácticamente tesoros. Existe la idea de que sus dueños se servían de ellas para combatir en la guerra, pues sus cualidades superiores las hacían más efectivas en la batalla, pero esto tampoco es cierto. En primer lugar, a nadie se le ocurriría fastidiar el tesoro de la familia empleándolo para combatir y echando a perder así gran parte de su valor intrínseco, y en segundo lugar estas espadas eran "mírame y no me toques". Solían ser encargos particulares o premios concedidos por algún monarca, noble o autoridad religiosa, y su valor como armas era nulo, pues se fabricaban poniendo atención en la riqueza y exquisitez de sus adornos, que requerían un tiempo y coste de fabricación muy superior al de una espada de guerra, y sus propiedades como arma se descuidaban. Estas espadas sólo iban a ser usadas para ceremonias, desfiles o como símbolo de poder y posición, y por tanto su peso, dimensiones y equilibrado no tenían por qué ser los correctos. Las guardias y empuñaduras resultaban incómodas, y llagarían rápidamente las manos de cualquiera que pretendiera usarlas, y en resumen, no servían para nada más que para exponerlas o atesorarlas y a nadie se le vio en una batalla portando una espada semejante.


Mito 5: LAS ACANALADURAS MORTALES.

Este caso es particularmente sangrante porque afecta aún hoy día a la legislación de algunos países , como el nuestro. La leyenda dice que si la hoja de un cuchillo o una espada está dotada de una acanaladura o una perforación, es capaz de matar casi instantáneamente a una persona al introducir aire en la herida produciendo así una embolia gaseosa. La otra teoría que se oye es que las acanaladuras, al entrar en la carne, "hacen el vacío", matando también en dos segundos al infeliz que sufra la puñalada. Curiosamente éste efecto es totalmente opuesto al primero, y no se me ocurre porqué el "hacer el vacío" en una herida debería matar a alguien tan rápido. Se dice que es por que la acanaladura hace salir afuera la sangre de la víctima, estando esta creencia tan arraigada que en muchos lugares oiremos que las llaman "blood grooves" o canales de la sangre.
En primer lugar, y sin pretender ser ningún experto en las leyes de la física o la medicina, creo que una simple acanaladura no posee ese asombroso poder de lograr el vacío. Y en segundo lugar, me pregunto como puede llegar a pensarse que una acanaladura provocará la muerte de alguien que sufra una herida de arma blanca, por más aire que le meta en la herida. Si una persona sufre un apuñalamiento con una hoja metálica, me inclino a creer que puede morir por destrucción de órganos vitales, pérdida de sangre, shock traumático, daños en el sistema nervioso o Sepsis, es decir, infección de la herida tanto por agentes externos como por los propios fluidos corporales que se ven expulsados de sus órganos perforados o cortados. Puedo asegurar que todos estos nefastos síntomas los puede provocar cualquier hoja afilada sin necesidad de perforaciones ni acanaladuras, y creo que la existencia de éstas no asegura o acelera la muerte de alguien que resulte herido por ellas.
Las acanaladuras en las hojas de un arma blanca nunca ha tenido otra función que la de aligerar la hoja sin restarle resistencia ni flexibilidad, como no sea la de adornar o si acaso poder ocultar alguna grieta o defecto superficial que pudiera tener la hoja y que haría imposible de vender de detectarse.

Mito 6: LAS ESPADAS INDESTRUCTIBLES.


Otro bulo promovido por las películas, que lleva a creer que las espadas son objetos indestructibles que no se rompen o ni siquiera se mellan al golpear con ellas barras de metal, verjas, piedras, troncos, columnas de hormigón armado, etc, etc...Cualquiera que haya blandido una espada se dará cuenta rápidamente de que si se le ocurre golpear con ella algo igual o más duro que el acero de su hoja tendrá muchas posibilidades de estropear la hoja irremisiblemente, y si insiste en ello acabará por partirla. Las hojas de las espadas se crearon siempre con el objetivo de poder cortar un cuerpo humano, y como mucho poder penetrar en determinados tipos de armadura, que no en todas. Algunas espadas son capaces de cortar a través de una armadura de cuero, otras, con puntas reforzadas y muy agudas, eran capaces de perforar una cota de mallas, y ninguna podía cortar una coraza de acero templado. Para derribar a un guerrero con Arnés Blanco se necesitaba un potente lanza, una ballesta, un enorme hacha, un martillo de guerra o mucha suerte y puntería para acertarle en alguna parte descubierta, como las axilas o las aberturas del yelmo. La carne también es más consistente de lo que se piensa, sobre todo porque los huesos no son fáciles de cortar. Una espada puede llegar a amputar miembros, pero para ello se requiere una gran fuerza y una técnica depurada, aparte de no encontrarse en el camino una pieza de armadura. Es habitual ver en las películas que los protagonistas cortan cabezas como si nada, aunque éstas tuvieran el cuello protegido por una gola o un ventalle de malla. Para dar una medida de lo difícil que era poder seccionar una cabeza podemos ir a un museo y contemplar alguna espada de verdugo, que eran diseñadas para tal fin. Comprobaremos que poseen unas hojas muy anchas y largas, dotadas de un considerable masa e inercia, y con todo los verdugos debían ser diestros en su oficio para poder tener éxito al primer tajo, pues en muchas ocasiones no conseguían cortar totalmente la cabeza del reo.
Lo dicho, ninguna espada es indestructible, ni puede cortar a través de objetos duros como si fuera un sable láser de Jedi.

Mito 7: LAS KATANAS JAPONESAS.


Este mito también está relacionado con el anterior, y efectivamente consiste en creerse que las Katanas, los legendarios sables de los guerreros Samurai, podían cortar absolutamente de todo de un solo golpe, incluyendo las hojas de las espadas del enemigo, las armaduras, y lo que se les ponga por delante. Efectivamente, los Nippon-to o sables japoneses están dotados de un tremendo poder de corte, pero en este caso, al igual que el anterior, lo que cortan bien es la carne, y nada más. Los sables japoneses están diseñados desde un principio para cortar por encima de todo, como cualquier observador avezado podrá comprobar. Son de un solo filo y hoja curva, para poder seguir cortando al deslizar la hoja por el cuerpo una vez alcanzado, tienen una empuñadura extraordinariamente larga que les permite un brazo de palanca considerable, y su punto de equilibrio está situado más adelante que en las armas europeas medievales, para potenciar la inercia en el momento del golpe y hacerlo más poderoso. Aparte de todo esto, los japoneses templan de una forma particular y única en el mundo sus espadas para conseguir un filo extremadamente duro y cortante. Todo esto combinado con las técnicas de Ken-Jutsu o esgrima japonesa, en las que priman los cortes circulares y el poder acabar con el enfrentamiento usando un solo corte con absoluta maestría, da como resultado la leyenda del poder de corte de las katanas. Aclaremos que efectivamente una Katana no es capaz de cortar una armadura ni otra espada, pero que su poder puramente cortante es superior al de las hojas rectas Europeas, y la técnica que usaban para cortar es más depurada y efectiva.
Otro mito asegura que los sables japoneses estaban afilados como navajas barberas, y esto tampoco es totalmente cierto. A partir del año1600, en el que Ieyasu Tokugawa conquistó el poder convirtiéndose en Seii Tai Shogun o dictador militar, comienza a cambiar el estilo de fabricar los sables japoneses. Hasta ese momento las Katanas han sido armas de guerra, y los forjadores son conscientes de que sus espadas se las tendrán que ver con armaduras de todas clases, por lo que no se dota a los sables de filos muy agudos, por resultar éstos demasiado frágiles. Un filo fino se destruiría al primer golpe contra algo duro, y lo que interesa es que el arma sea duradera y sirva a su guerrero a lo largo de toda una batalla sin perder efectividad, de modo que tienen filos obtusos y gruesos que resultan suficientes para este cometido, y serían comparables a los de las espadas europeas. A partir de la fecha antes señalada, Japón vive una era de paz que durará 250 años, en los cuales las Katanas cambian la forma de su filo porque si se las usaba solía ser para duelos en los que los contendientes sólo llevaban la ropa, y es en este momento cuando cobran sentido los filos más agudos y cortantes, que han pasado a la fama.

Mito 8 COMBATES INTERMINABLES.

Estamos hartos de ver películas en las que los protagonistas se enzarzan en combates a espada que consisten en una larga serie de golpes, paradas y contragolpes que se resuelven al cuarto de hora cuando el malvado de turno, tras haber dedicado una perorata al héroe sobre sus planes de futuro, lanza un ataque clarísimo y muy lento, que el héroe aprovecha para despacharlo de la misma manera que lo podía haber hecho a los cinco segundos de empezar la pelea. Como en otras ocasiones, también se ha aceptado esta manera de "combatir" como cierta. En la vida real, lo primero, no se charla con el contrincante, segundo, se aprovechan todas las oportunidades, no como en las películas en las que se ven decenas de puntos abiertos por donde atacar sin que ninguno de los "guerreros" los aprovechen. Si tú no aprovechas una abertura de ésas, tu adversario sí lo hará. Para que nos hagamos una idea más certera de qué es un combate a espada auténtico, diremos que en la realidad la media de tiempo que dura un combate es de unos 4 segundos, más o menos, y eso si uno no está inmerso en una batalla. En el caso de las batallas, los combates duran lo que se tarda en lanzar un ataque, a lo sumo dos. Si en este lance no se ha alcanzado al enemigo, se ha sido alcanzado por él, sin más. En los duelos, la cosa se alargaba bastante más, pero porque los contrincantes se pasaban varios minutos observándose, y probando cambios de guardia o tocando hierro para ver las posibles reacciones del oponente. Luego, una vez lanzados al combate, la cosa se resolvía en pocos segundos.

Mito 9 EL MANEJO DE LAS ESPADAS.

En este caso la culpa no es totalmente de las películas, pues también podemos ver muestras sobre como NO debe usarse una espada en teatros, exhibiciones medievales y números circenses. En estas ocasiones, vemos cómo los rivales se lanzan ataques muy lentos y claros, simulando que sus espadas pesan un quintal (ayudando así a alimentar el mito del peso exagerado de las armas) con el objetivo de marcar bien a su contrincante/compinche por dónde va el golpe para que lo pueda parar o esquivar tranquilamente y de paso poder hacerlo con mucha fuerza para que la maniobra resulte espectacular. En este caso es perfectamente razonable que se manejen las armas así, pues entendemos que se trata tan sólo de dar espectáculo y como tal debemos juzgarlo. Los actores tratan de divertir a los espectadores, no asesinarse entre ellos, y el objetivo queda cumplido de esa manera sin necesidad de ninguna sofisticación.

En el otro extremo están los actores que interpretan a superguerreros, o espadachines fantásticos, que hacen un uso totalmente irreal de sus armas pero por demasiado sofisticado y rápido. Les podemos ver moviendo las espadas como si fueran de cartón (que en efecto lo son) o goma, saltando por los aires y haciendo toda suerte de piruetas para evitar que les alcancen o distraer a sus enemigos, haciendo giros y volatines con las armas que carecen de sentido en una lucha real, pero que, eso si, quedan muy espectaculares en la película. Todo esto choca en fuerte contraste con la sobriedad y eficiente elegancia de una técnica real de esgrima, y siempre sorprende a las personas que contemplan por primera vez alguna clase o combate de esgrima histórica en la que se usen técnicas auténticas, efectivas y directas, que sí resuelven una contienda en pocos instantes. Esto no es de extrañar, por otra parte, teniendo en cuenta la equivocada idea que tiene casi todo el mundo sobre el tema, propiciada por ese bombardeo de películas y series televisivas en las que se hacen los absurdos antes mencionados constantemente.

Mito 10: LOS ESPADONES DE DOS MANOS.

Pocas armas están tan mitificadas como ésta, que ciertamente es imponente y lleva a pensar al que contempla una que debía ser casi imposible usarla. Bien, en primer lugar, y en contra de lo que casi todo el mundo cree, los auténticos mandobles no son medievales, pues no existieron hasta pasado el siglo XV, ya en el renacimiento. Me refiero a las espadas que todos conocemos y más espectaculares resultan, que miden entre 1,60 y 2 metros, con una empuñadura extraordinariamente larga, gavilanes amplios y dotados de arcos para la protección de las manos, púas a los lados de la hoja, recazo recubierto de cuero y hoja de doble filo y a veces serpenteante. Estas impresionantes armas pesaban entre 4 y 5 kilos y, efectivamente, se necesitaba un hombre fuerte y a ser posible alto para manejarlas, pero no porque alguien más débil no pudiera. Se necesitaba fuerza para manejarlas DEPRISA. Al contrario de lo que se supone, una de estas armas se puede mover con una velocidad bastante respetable, sin que medie demasiado tiempo entre tajo y tajo. Si se tira un golpe directo sujetando la espada por la empuñadura sí que cuesta recuperarlo, pero la cuestión es que un guerrero experto en el uso de estas espadas nunca hacía eso a no ser que estuviera seguro de que el ataque iba a ser detenido por la cabeza de algún infeliz. En caso de necesitar moverse más rápido o de tener que luchar de cerca se recurría a la técnica de coger la espada con la mano derecha en la empuñadura y la izquierda en el recazo de la hoja, que por eso se recubría de cuero. De esta forma el mandoble se puede mover casi como un bastón, al colocar el centro de gravedad del mandoble entre nuestras manos. Las púas que tienen a los lados de la hoja, y que siempre están en el final del recazo, no tienen otra función que la de servir de segunda guardia para cuando tengamos la mano izquierda allí.
En siglos anteriores también existían grandes espadas de guerra, que necesitaban de las dos manos para blandirse, como el Claymore Escocés, pero no eran auténticas Mandobles, como entendemos este término, ni su uso estaba tan especializado. Sencillamente eran usadas por los guerreros más capaces para tratar de desmontar jinetes de un golpe, o partir en dos a los enemigos. Los mandobles se usaban para guardar torres y murallas, para la guardia de las puertas, para los asaltos a formaciones de piqueros, y para barrer a la infantería cuando se estuvieran retirando tras la carga de la caballería.

viernes, 3 de enero de 2014

Artes marciales europeas: el palo canario

Una de las primeras armas usadas por todos los pueblos ha sido el palo o bastón, pero son pocas las artes marciales derivadas de su uso que han llegado a nosotros, las mas conocidas son las orientales pero en las isas canarias se conservó gracias a su tardía conquista las formas de lucha con palo de los primitivos habitantes canarios.

La primera noticia sobre el uso de palos, por parte de los aborígenes, la encontramos en la Crónica Bethencouriana, y hace referencia a los bimbaches  o pobladores de la isla de El Hierro. La segunda se debe a Leonardo Torrriani ingeniero cremonés que escribió una Historia de las Islas en 1590 y que dejó un documento valiosísimo: un dibujo de dos canarios en una plazoleta en una especie de ritual con varas de mediano tamaño. Cuando dos canarios se desafiaban a duelo, iban al lugar señalado para ello, que era una plazoleta alta, que en cada extremo tenía una piedra llana, grande tan sólo cuanto podía mantenerse encima de ella un hombre de pie. Primeramente cada uno de ellos se ponía encima de su piedra con el bastón llamado magodo o amodeghe. Después bajaban en tierra y se enfrentaban con los magodos, esgrimiendo y buscando cada uno su ventaja. El palo siempre ha ido asociado a unas funciones determinadas, que podemos resumir en defensa, manejo de animales y apoyo para deambular por los caminos y barrancos.El juego del palo es, en definitiva, una esgrima, cuyo espacio está definido por los jugadores, compuesto por un conjunto de técnicas rápidas que lo hacen muy vistoso, y que no posee una forma explícita de terminación.
Existen dos modalidades básicos palo corto y palo largo, a los que se suma una tercera modalidad el palo canario medio; la modalidad de juego de palo canario medio, su nombre según la isla varía, palo, (palo que va los más largos hasta la barbilla del jugador y los más chicos hasta la cintura, siendo los más usados los que van del suelo al corazón del jugador, y su grueso depende del peso para ser manejado según el estilo que lo usa) tambien denominado palo conejero. La modalidad de palo corto (su tamaño va los más grandes desde la caída de la mano al suelo, hasta tan pequeño que se podía esconder bien entre las ropas). En Canarias solo quedan testimonios orales de su manejo y existencia, tenemos que viajar a Cuba para encontrar el bastón canario, nombre que le da su actual maestro Manuel Martel emigrante canario de tercera generación que lo aprendió de su padre y abuelo.
Durante época franquista este tipo de combate con palos fue reprimida y perseguida por las autoridades del régimen pero con la llegada de la democracia y en el marco del estado autonómica ha gozado un resurgir en las islas. Los estilos vendrán definidos por las principales familias que conservaron de padres a hijos sus formas particulares de luca de palo como los Acosta o los Verja.

miércoles, 23 de octubre de 2013

artes marciales indonesias: el pencak silat

Silat o Pencak Silat (otras variaciones para escribirlo no son correctas o refieren a implementaciones personales o subconjuntos parciales como Penchak, Pencat, Penjak, Silet. ) es el nombre usado para indicar una cierta variedad de escuelas y familias de artes marciales, baile, y otras tradiciones, esparcidos por las miles de islas de los archipiélagos Indonesio y Malasio. También se practica en Singapur, Brunei, Vietnam, Tailandia,… El arte ha llegado también a Europa, y es popular por ejemplo en Francia, Holanda o Paises Bajos. Este arte marcial es bastante desconocido para el público en general, pero dentro de los estilos de lucha goza de buen renombre


Un poco de historia…

indonesia
No es fácil remontar hacia atrás la historia del Silat ya que la documentación escrita es escasa y la información oral la poseen los guru (maestros). Cada región en el archipiélago tiene su propia versión basada en la tradición oral.
En la era antigua, en los reinos de Srivijaya, Majapahit o Sunda usaban el Silat para entrenar a sus soldados y guerreros. Hallazgos arqueológicos revelan que en el siglo VI D.C. sistemas de combate ya formalizados se practicaban en el área de Sumatra y la península Malasia. Dichos reinos hacían buen uso de estas habilidades combativas y fueron capaces de extender sus conocimientos más allá de los que hoy son Indonesia, Malasia y Singapur.  De acuerdo a la tradición de Minangkabau, su Silek (Silat de Minangkabau) puede remontarse hasta el padre de su antiguo pueblo.
Aunque los estilos de Silat empleados para el combate eran diferentes, se puede concluir que en los reinos de Java a lo largo del archipiélago, el Silat servía para la misma función: defender, mantener o expandir el territorio.
Durante la época colonial el gobierno consideró, como muchos otros aspectos, que el Silat podría dar a los nativos la confianza y el coraje suficientes como para hacerles frente. Por este motivo, los entrenamientos se realizaban en casas privadas, en pequeños grupos contadas personas. Al final de cada entrenamiento, cada persona debía marchar una por una para no atraer la atención. A veces se practicaba solo en medio de la noche, como en cementerios o lugares no frecuentados por colonos, considerando además que los espíritus de sus ancestros protegerían a los que allí entrenaban. Las historias cuentan que hubo maestros a los que el gobierno tachó de extremistas y se vieron forzados a desplazarse para evitar el arresto, u otros que fueron castigados por oponerse a la autoridad continuando la práctica del Silat. Aunque no puede generalizarse que todos los maestros y escuelas se opusieran al gobierno colonial, sí que se puede decir que este arte marcial jugó un papel importante en la independencia del pueblo, y el heroísmo de los maestros de Silat no se limitó solo a la guerra.
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No hay mucho estándar en el Silat. Cada estilo tiene sus propios patrones de movimiento particulares, técnicas especialmente diseñadas y tácticas diferenciadas. La riqueza de esta variedad de estilos y técnicas proviene del hecho de que cada maestro creaba su propio estilo de acuerdo a sus preferencias y su entorno físico y socio-cultural. Para ellos, el Silat sigue siendo hoy su forma de vida cotidiana. Utilizan el Silat como auto-defensa, y como recreación, y sólo recientemente han comenzado a usarlo como deporte en competiciones nacionales. En su forma de auto-defensa, se utilizan técnicas de lucha combinadas con series de característicos pasos. El Silat se considera una forma de defensa personal elevada y por ello se suele enseñar a puerta cerrada y son los estudiantes los que son elegidos por los maestros y no al revés.


El Silat como arte no se considera peligroso y puede ser mostrado publicamente. De generación en generación hasta hoy, las actuaciones de Silat animan bodas, rituales de circuncisión, celebraciones del arroz y todo tipo de fiestas tradicionales.
Algo ciertamente característico es que pocos artes marciales trabajan y controlan tanto como el Pencak Silat moverse cómodamente por el suelo. Este tipo de técnica crea un shock en el contrario al verse perdido ante la impotencia de enfrentarse a un contrincante que se mueve tan rápido por el suelo como de pie. En Silat también se usan armas, y entre las decenas de estilos existe una gran variedad de armas, solo algunos de cuyos ejemplos podrían ser:
weapons· 
Keris o kriss: daga curvada de olor característico  y hoja en forma de lengua de fuego, que es considerada sagrada, y posee connotaciones espirituales.
· Kerambit: pequeña garra con filo curvado inspirada en la del tigre.
· Parang/Golok: machete usado comúmente en tareas diarias.
· Lembing/Seligi: lanza o jabalina hecha de madera o bambú.
· Tongkat/Toya: bastón portado por viajantes o gente de edad.
· Trishula/Cabang: tridente proveniente de la tradición hindú.
· Sabit/Clurit: hoz, comúnmente usada para el campo.
· Sarong: pareo de vestir, usado como arma.

A diferencia de otras artes marciales el Silat utiliza como parte fundamental la música, cada movimiento del practicante es acompañado por una banda de músicos con instrumentos tradicionales. Esta banda se denomina gamelan y tiene entre sus instrumentos gongs, xilófonos de madera y metal, tambores de madera y piel… Sin embargo, quien marca el ritmo de la música no suele ser la banda, sino los combatientes.

Vestimenta:
Los luchadores visten un traje o baju silat típicamente de color negro (por cuestiones a la vez, practicas y filosóficas/religiosas) generalmente con un cinturón o sarong de colores. Para ocasiones especiales y dependiendo del estilo de Silat que se practique se pueden encontrar baju de diferentes colores y motivos…


El silat también se utiliza como método de entrenamiento espiritual, además de defensa propia. Con el tiempo fue utilizado por las fuerzas de defensa de Langkasuka, Champa, Srivijaya, Beruas, Melaka, Makassar, Aceh, Majapahit, Gangga Negara, Pattani y otros reinos en el sureste de Asia. Sin embargo, el silat no se limita a una determinada clase social o de género, fue practicado por todos sin restricciones. Incluso hoy día, se enseña a menudo en las familias que han heredado las tradiciones culturales, tales como la talla en madera, danza, herboristería o la ejecución de instrumentos musicales.

viernes, 9 de agosto de 2013

La esgrima española: la verdadera destreza y la esgrima vulgar.

Fruto de varios siglos de guerras continuas para lograr la conquista del territorio peninsular en los reinos conquistados se generó una cultura de la espada y de la honra del oficio de las armas, que ya entrados en el siglo XVI pasara a formar parte del atuendo del caballero. Dentro de un contexto en el que el honor debía ser defendido con la espada y de una gran inseguridad tanto en las calles de las ciudades (hambrunas, revueltas, criminalidad...) como en los campos, así como de gran actividad militar en Flandes, Italia, el mediterráneo y América... se generarán estilos de esgrima particulares de España, dentro de estos estilos se incluirá el uso de la daga de guardamano como acompañante de la espada ropera lo que hará aún más efectivo al esgrimista. Estos estilos de esgrima están siendo recuperados por asociaciones de esgrima antigua:
La esgrima vulgar:
Puede denominarse así a la esgrima practicada en España a finales del XVI y en el XVII. Sus primeros referentes escritos se encuentran en manuales de esgrima de finales del s. XV. Así, se hace mención de Jaime Pons, maestro de origen mallorquín que publicó su tratado en el año 1474, mismo año en que aparece en Sevilla el tratado del Maestro Pedro de la Torre. Posteriormente y también en Sevilla vería la luz el tratado de otro maestro, Francisco Román, en el año 1532. A estos tratados hacen referencia autores de Destreza Verdadera identificándolos con la Escuela de Esgrima Común.
No se trata de un sistema de lucha callejera de las clases populares, sino una escuela completa de esgrima, con un corpus de principios y aplicaciones bien estructurado. De hecho, ambas escuelas coexistieron durante un siglo y medio aproximadamente, tiempo en el que se enfrentan tanto en el campo físico como en el intelectual, si bien el triunfo final sería para la Verdadera Destreza, como demuestran el gran número de manuales publicados sobre ésta y las escasísimas referencias a literatura sobre Esgrima Común.

La verdadera destreza.
El sistema de esgrima española llamado Destreza es un método global de lucha con espadas con un fuerte componente matemático, filosófico y geométrico, fruto de la educación renacentista de sus inventores a los cuales dedicaré una entrada específica dentro de los maestros de artes Marciales, Jerónimo Sánchez de Carranza y Luis Pacheco Narvaez. Luis Pacheco en 1624 se convierte en maestro de esgrima de la corte de Felipe IV con la funcion de examinador de los que querían convertirse en maestros de esgrima y maestro mayor de reino . El sistema fue documentado por primera vez en 1569 "De la Filosofía de las Armas y de su Destreza y la Aggression y Defensa Cristiana" (por Jerónimo Sánchez de Carranza), y, aunque su época de máximo esplendor se circunscribe al siglo XVII, aplicándose sin duda en la guerras de Flandes.
Algunas características de la Verdadera Destreza serían las siguientes:


  • Visualización de las acciones, distancia y movimientos de los oponentes empleando círculos y líneas imaginarios entre ambos
  • El uso de desplazamientos fuera de las líneas a fin de obtener un ángulo favorable para ataques y heridas
  • Evitar los movimientos directos hacia el oponente
  • Extensión del brazo armado en línea recta como forma de obtener una adecuada defensa, mientras se alcanza distancia de herida al mismo tiempo
  • El uso de una distancia inicial lo más cercana posible al oponente, mientras se permanece fuera de su alcance (Medio de Proporción)
  • Una mentalidad muy conservadora en sus acciones (Mantenimiento de la defensa en todo momento)
  • Uso del Atajo como forma de controlar el arma del oponente
  • Empleo de acciones de corte (Tajo, Reves) y estocada
  • Existencia de una acción característica (Movimiento de Conclusión) como modo de acabar el combate desarmando al oponente 

domingo, 17 de marzo de 2013

Artes marciales tradicionales europeas






Tras esta definición se engloban una gran cantidad de estilos de combate que desde la antigüedad hasta bien entrada la edad moderna se fueron desarrollando en diversos lugares del continente europeo. Especialmente han llegado a nosotros las originarias de la época medieval y moderna, en especial las referentes a la esgrima de espada de mano y media así como las que se refieren al uso de la espada ropera de la época moderna.
Al igual que sus homólogas asiáticas, las artes marciales tradicionales europeas,eran transmitidas de maestro a alumno generación tras generación. Pero también han llegado a nosotros a través de códices y manuales de la época
Había tantos estilos de combate como armas podían ser esgrimidas, además de multitud de sistemas marciales de pelea sin armas.
 
Con la proliferación y evolución de las armas de fuego, llegó la decadencia de estos sistemas marciales con armas cuerpo a cuerpo, tanto en el ámbito civil, como en el militar. Mientras que en Japón por su aislamiento (al igual que en general en el ámbito asiático hasta el siglo XIX se conservaron fácilmente las artes marciales tradicionales, en Europa muchos estilos cayeron en el olvido debído al abandono de su práctica, o evolucionaron hasta convertirse en actividades deportivas con poca o ninguna similitud a los sistemas de combate de los cuales provenían.
A día de hoy, multitud de grupos en Europa y otras partes del mundo, se esfuerzan por recuperar esos estilos de combate, usando para ello la información recogída en multitud de viejos tratados e interpretándola dentro del marco de una sala de armas donde practicar las viejas técnicas de combate que se describen en dichos manuales.
 
Dentro de las AMTE hay diversas vertientes, puesto que poco tiene que ver un sistema de combate pensado para una batalla, con otro ideado para la autodefensa o de un tercero creado para el juego de las armas en un contexto lúdico o deportivo.
Cada una de estas visiones de las artes marciales europeas, tiene su propia idiosincrasia y puede ser practicadas de manera individual si así se desea, aunque por lo general y debído a la fuerte sinergia que hay entre ellas es común que un artista marcial se dedique a practicar dos o hasta las tres facetas de las AMTE.


domingo, 17 de febrero de 2013

El Kobudo

Kobudo (古武道) es un término japonés que se puede traducir como «Arte marcial ancestral». Anteriormente se conocía como Kobujutsu («Técnica marcial ancestral») aunque ahora el término utilizado es Kobudo (ko de viejo o antiguo, Bu de arma o guerrero y do sendero o camino espiritual) (El camino antiguo de las armas o del guerrero).
El origen de este arte marcial esta ligado a la propia historia Okinawense,  dadas las sucesivas prohibiciones de armas, para los samurái de Ryūkyū las técnicas de autodefensa chinas sin armas llegaron a cobrar una gran importancia. La primera vez que las armas de los samurái de Okinawa fueron confiscadas fue durante el reinado del rey Shoshin (1477-1526), que unificó Okinawa. La segunda vez que los samurái de Ryūkyū fueron desarmados fue tras la invasión por parte de Satsuma en 1609, que les prohibió llevar armas. El líder del clan Satsuma, Yoshihisa Shimazu proclamó numerosas nuevas disposiciones para los habitantes de las islas y entre ellas, la prohibición absoluta de posesión y uso de toda clase de armas. El único poder que toleró fue una autoridad policial y un destacamento de guardias y guardaespaldas formado por los guerreros nobles, al servicio del depuesto rey Sho tai. Como reacción frente a la invasión japonesa y el control de la casta samurai de su territorio,los aldeanos de Okinawa desarrollaron basándose en los simples instrumentos de la vida cotidiana, como las herramientas agrícolas y de pesca, las armas necesarias para resistir a los invasores.
Las principales armas que utilizaon fueron:
El bo (baston largo), el eku (remo), kama (hoz), nunchacu (usado para descascarillar el grano), el timbei (escudo), el sai, la tonfa rochin (machete), el nunti (lanza), el sansetsukon (nunchaku de tres secciones), el suruchin (cadena con peso), el kuwa (azadón), y el jo o vara corta.
El kobudo por tanto esta íntimamente ligado al origen y práctica del karate, sus maestros impulsores fueron practicantes de karate como Shinko Matayoshi.
Es importante notar que existen varios dojos donde se instruye en el arte marcial sin armas del karate en sus varios estilos, tanto okinawenses como japoneses; que dan clases orientadas al uso de las armas tradicionales, como complemento a la práctica marcial o bien como parte integral de su currículo y sistema de grados.

Independientemente del estilo practicado, el kobudo (a modo similar a lo que sucede en Karate) sufre actualmente de una diferenciación clara entre dos tipos de práctica. Una minoritaria que corresponde a la vertiente tradicional donde se interpreta como un arte marcial y cada elemento tiene un sentido realista y eficiente ante una confrontación real. La mayoritaria corresponde con la vertiente deportiva donde el objetivo es la mejora física del practicante así como la optimización del rendimiento basado en unos estándares de estética, velocidad, precisión y fuerza que puedan ser evaluados en competiciones bajo criterios homogeneizados donde se relega en la puntuación la efectividad marcial.


sábado, 17 de noviembre de 2012

Aspectos del karate

Karate es...

Forma y dinámica: técnica
Reflejo e intuición: concentración
Tensión y relajación: coordinación
Energía y potencia: inteligencia
Ritmo y acción: meditación
Disciplina y rigurosidad: marcialidad
Tiempo y paciencia: experiencia
Constancia y evolución: superación

Modestia y humildad: sensibilidad
Seguridad y confianza: templanza
Dominio y serenidad: inmutabilidad
Desahogar y sublimar: soportar
Espiritualidad y renunciamiento: perfeccionamiento
Comenzar y llegar: transitar
Conocer y trascender: comprender
Arte y pureza: belleza
Entregar y tolerar: amar
Querer y sentir: karate es vivir...

martes, 6 de noviembre de 2012

Grandes Maestros de las artes marciales: Miyamoto Musashi II

Tras Seijuro se enfrentará con su hermano Denshichiro, que buscaba restañar el honor perdido por la derrota de su hermano. Aquí Musashi usó la misma técnica de retrasar el duelo para desconcertar a su adversario, con excelente resultado, acabando con la vida de Denshichiro, mas adelante Musashi escribió al respecto: "Es imprescindible dominar los principios del arte de la guerra y aprender a permanecer como un espíritu inmutable incluso cuando estáis en el corazón de la batalla". Quedaba solo el joven hijo de Seijuro como representante de la escuela Yoshioca, Hanshichiro, que lanzó su desafio contra Musashi, el cual aceptó el reto. Lo que sucedió a continuación esta a caballo entre la historia el mito y la leyenda, ya que por su corta edad Hanshichiro se enfrentó a Musashi con toda una guardia de samurais en Ichijoji, una zona con un gran pino y arrozales circundantes, llegó antes de tiempo y embistió a Hanshichiro y a su escolta matando al primero y a un buen número de guardaespaldas Yoshioca.
Durante su camino como ronin errante vivió como un ermitaño entrenándose en la montaña y se enfrentó con algunos de los mejores guerreros de Japón. Sonados fueron sus duelos con el experto en lanza Hozoin Kakuzenbo, así como con el experto en Kusarigama (hoz y cadena) Shisido Baiken, si algún lector ha visto Kill Bill la pelea de la novia con la colegiala de la bola y cadena está claramente basado en este duelo, que venció Musashi al clavarle su daga, gracias a que había eliminado su ventaja al conducirle a un bosquecillo con sus propias palabras "Es esencial reforzar firmemente el ataque en el momento de cualquier pérdida de posición por parte de un adversario, para impedirle que se recupere".
Pero será sin duda el duelo con un fenómeno de la espada llamado Sasaki kojiro el punto culmen de la vida duelística de Musashi. conocido por la historia como el duelo de la isla Ganryu.. En este duelo se enfrentó a Sasaki usando un remo derrotándolo aunque Sasaki lograría cortar la toalla que llevaba en la cabeza.
Fue su último duelo dedicándose luego por entero a la reflexión sobre el camino de la espada.
Una de sus obras fundamentales para cualquier artista marcial sera el Go rin no sho o libro de los cinco anillos que hacen referencia a los elementos agua, tierra, fuego, viento y vacío. En esta obra trata sobre la táctica en cualquier situación en la que esta pueda ser empleada no solo en las situaciones de combate. Baste decir que es obra de cabecera de los gestores empresariales japoneses.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Grandes maestros de las artes marciales: Miyamoto Musashi I

Uno de los maestros mas importantes de todos los tiempos y un auténtico mito de su tiempo. Su obra ha sido objeto de estudio por los practicantes de artes marciales, el libro de los cinco anillos.
Musashi es una figura única y controvertida, creador no solo de técnicas y de estilos de combate como la lucha con espada larga y corta, sino que pergeñó y puso sobre escrito lo que deben ser las artes marciales, su objetivo, su entrenamiento, su ejecución.... entendiendo a las artes marciales como una forma de vida.
La vida de Musashi transcurrió en una época convulsa para Japón, el pais estaba sometido unas cruentas guerras civiles entre los principales clanes. En estos violentos momentos nace en el pueblo que le dará nombre: Miyamoto, en el seno del clan Harima. Pronto perdió a sus padres y fue educacado por un tio materno que era sacerdote budista, sin duda alguna este hecho afectó al joven Musashi en su camino futuro dando muestras muy pronto de una tendencia hacia el estudio del la esgrima japonesa, lo cual seguro que fue favorecido por el clima de violencia en el que vivía Japón. Muy pronto a la edad de 13 años mató a su primer oponente en un duelo, un experto esgrimista llamado Arima Kigei.

Tras sus primeros duelos empezó un peregrinaje en busca de la perfección en el Camino de la Espada, como indica el mismo: "recorrí provincia tras provincia luchando con guerreros de todo tipo y formación, mas ninguno pudo vencerme en los más de sesenta duelos en que participé".
Se conoce que participó, en el bando perdedor, en la vital batalla de Sekigahara (1600 d.C.) en la que obtendría la primacía de Japón el clan Tokugawa.
Tras esto escribira su primera obra "el espejo de la vida de la estrategia" (1605 d.C.), y viajará a Kyoto donde se enfrentará a la escuela Yoshioka. Vencerá primero a Yoshioka Seijiro, poniendo nervioso a su rival retrasando su llegada al duelo, como escribió mas adelante en su libro de los cinco anillos: "Si el enemigo piensa en la montaña, imponle el mar; y si él piensa en el mar, imponle la montaña. Éste es el Camino de la estrategia. Esto es propio para que lo investigues cuidadosamente".