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martes, 14 de julio de 2015

Tecnicas de derribo en goshin: Kuzushi, suzuri, nage

Kuzushi;
Es el desequilibrio que provocamos en nuestro oponente, basándonos en acciones de tracción-empuje, pero realizadas con todo el cuerpo, no sólo con los brazos.
 
El cuerpo posee un centro de gravedad, donde se unen todas las fuerzas que actúan sobre cada punto de él. La línea de gravedad es la vertical que une al centro de gravedad con el suelo.

Cuando la línea de gravedad sale fuera del área de sustentación, se dice que perdemos el equilibrio y dependiendo de la magnitud de éste, nos caeremos ó mediante algunas correcciones, conseguiremos mantenernos en pie. Todas las personas tenemos una tendencia inconsciente a conservar el equilibrio incluso cuando nos movemos, estamos realizando toda una serie de movimientos para recuperar el equilibrio, por eso la forma más fácil de desequilibrar a una persona es cuando se está moviendo, ya que aunque realiza estos movimientos inconscientes para equilibrarse, mediante el Kuzushi trataremos de acentuar su desequilibrio de forma que le sea incontrolable recuperarlo.
 
Hay dos posibilidades de crear Kuzushi:
1. Tori se desplaza y aprovecha este desplazamiento para colocar a Uke en desequilibrio.
2. Tori aprovecha los desplazamientos, las acciones y reacciones de Uke, para desequilibrarle.
El Kuzushi se puede realizar siguiendo líneas curvas ó rectas, y en cualquier dirección, aunque para iniciar su estudio, se consideran las ocho direcciones básicas de la “Rosa de los vientos”.

TSUKURI: Consiste en colocar a Uke en la posición más apropiada para la ejecución de una técnica de Judo y en unas condiciones tales que no pueda defenderse. Al mismo tiempo Tori adopta la colocación de la posición más favorable que le permita el máximo de eficacia.
 
 
NAGE: Es la continuación del Tsukuri hasta concluir la técnica, la proyección. Para obtener un buen NAGE es muy importante buscar la unidad en la acción del Espíritu, de la Técnica y del Cuerpo (SHIN GI TAI).
Kuzushi, Tsukuri y Kake deben estar encadenados para formar una sola y única acción.
 https://www.facebook.com/100006146896276/videos/1647080102173537/

miércoles, 12 de febrero de 2014

La etiqueta en el karate: Rei gi saho

Por el Maestro Teruyuki Okasaki - 9no Dan JKA. Artículo traducido del ISKF Spotlight Winter 1998:
Como decía el Maestro Gichin Funakoshi: "Sin cortesía no se puede practicar Karate-Do". Esto es aplicable no solo en la práctica de karate, sino también en la vida diaria.

La palabra "Dojo" realmente es la combinación de dos palabras. "Do" que significa "la vía" o "el camino" y la palabra "jo" quiere decir "el lugar". ambas palabras al ser combinadas adquieren el siguiente significado "el lugar donde el camino es estudiado". El Dojo es el lugar donde aprendemos a vivir juntos como seres humanos. Esto es un asunto muy serio y por lo tanto siempre se debe seguir la etiqueta en el Dojo. Es el primer paso para practicar el karate-do.
Al entrar por la puerta del Dojo, hágalo de frente al "Shomen" (sitio donde se encuentra la foto del Maestro Funakoshi) y haga una reverencia. Esto se llama "ritsu-rei" y demuestra el profundo respeto a las enseñanzas del Maestro Funakoshi como también su actitud hacia el estudio del karate-do. Siempre trate de llegar 10 a 15 minutos antes de que inicie su clase.

Cuando el instructor llame para que se alinien, muévase lo más rápido posible para formar la línea. Al hacer "seiza", siempre apoye la rodilla izquierda y luego la derecha. Sentado en "seiza" es más que arrodillarse. Históricamente el samurai siempre debía estar listo para defenderse en cualquier momento. Como la espada se colocaba en el lado izquierdo de la cintura, se apoyaba la rodilla izquierda primero para poder acomodar la espada. Después de hacer "seiza", a la orden de "mokuso" debe cerrar los ojos. En este momento debe limpiar su mente y preparándola para el entrenamiento. Olvide todo pensamiento y concéntrese en lo que el instructor le está enseñando. Así podrá realmente aprender.

Después del comando "mokuso yame" abra sus ojos. "Shomen ni rei" inclínese al "Shomen". "Sensei ni rei", inclínese al instructor. Cada vez que se incline empuje su EGO abajo tratando de despojarse de él. Sea humilde!

Al repetir el "Dojo Kun" o "Lema del Dojo", hágalo en voz alta. Pronuncie cada palabra claramente y piense como puede aplicar estos principios a la vida diaria. Cuando se incline hacia el instructor diga "domo-arigato-gozaimasita-sensei". Esto es para agradecer al instructor por la clase recibida.

Todas la formas de etiqueta y comportamientos en el dojo aprendidas en karate deben también practicarse fuera del dojo. Algunas veces es más difícil hacer esto que tirar zukis y patadas. Pero esta es la única vía si queremos vivir nuestras vidas con el verdadero espíritu del karate.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Las artes marciales; beneficios para los adultos y gente de la tercera edad



La semana pasada tuve una conversación con un taxista que al enterarse que daba clases de karate se mostró muy interesado en el tema, pero al hablar con el me di cuenta de que asumía que por su edad (50 años) ya no podría practicarlo, la idea de la edad como impedimento para la practica de artes marciales está muy extendida, y es completamente falsa ya que  karate - do presenta beneficios que para muchos adultos son desconocidos , los cuales ayudan y potencian la salud física y mental de quienes lo practican. En primera instancia se encuentran los fisiológicos que responden directamente al organismo. Entre los mas importantes encontramos:
1.      Aumento de la capacidad cardio vascular  y mejoramiento de la circulación e irrigación sanguínea, con el paso de los años, la flexibilidad natural que poseen los vasos sanguíneos disminuye así como también disminuye el caudal arterial, por ende se dificulta el paso del riego sanguíneo. El ejercicio físico y la practica deportiva puede retrasar entre 10 y 15 años el comienzo del declive de estos síntomas, por ende poseen un corazón mas potente que es capaz de bombear mayores volúmenes de sangre en cada latido.
                         
2.      Mejoras en el sistema muscular , la fuerza es una capacidad que se mantiene bastante bien hasta los 45 – 50 años aproximadamente, pero a partir de entonces se produce una perdida progresiva como consecuencia principalmente de la atrofia de las fibras musculares de contracción rápida ( son aquellas que se activan únicamente en situaciones en las que es necesario desarrollar importantes niveles de fuerza). Dado que en la vida diaria estas situaciones no son habituales, estas fibras se van hasta quedar inutilizadas. Cuanto menor es la actividad física, mayor es la atrofia muscular, pudiéndose llegar a situaciones en las que la movilidad es extremadamente reducida. La practica deportiva reduce de manera considerable la perdida de fuerza observada en personas adultas. Por otra parte , personas adultas e incluso de tercera edad, que inician en programas de actividad física pueden lograr grandes mejoras que impliquen cambios sustanciales en su calidad de vida. Algunos estudios realizados en personas de 80 y 90 años han demostrado mejoras, después de ocho a diez semanas de entrenamiento de fuerza, del 170% en los niveles de fuerza máxima y del 50% en la velocidad caminando. El karate- do, en sus practicas constantes trabaja el desarrollo y mantencion la fuerza con ejercicios adecuados a cada nivel del practicante.


3.      Mejoramiento en el sistema óseo, el paso de los años conlleva en mayor o menor grado una perdida de mineralización ósea. Este fenómeno se conoce como osteoporosis, hace que los huesos se vuelvan mas porosos y frágiles, aumentando así el riesgo de fractura. Desde los 30 a 40 años, los procesos de desmineralización ocurren a un ritmo mas rápido, lo cual da lugar a una perdida de masa ósea, que en las mujeres es mas pronunciada a partir de la menopausia. Al mismo tiempo, las vértebras se aplastan y producen una reducción en la talla corporal y una deformación que puede provocar posturas anómalas. Una dieta rica en calcio y la practica regular del ejercicio físico , especialmente del karate- do, reducen la perdida de mineralización ósea y potenciando la firmeza de los huesos y articulaciones, lo cual se refleja en practicantes de avanzada edad quienes son capaces de ejecutar katas (formas) demostrando posturas erguidas ,con técnicas fuertes y potentes, y utilizando articulaciones que, para el común de las personas de su misma edad ,les seria imposible realizar.

4.      Mejoras importantes en el sistema nervioso, el envejecimiento se acompaña de una reducción en la capacidad de procesar información lo que se traduce en una mayor lentitud de reflejos y una menor capacidad de memoria. Además, con el paso de los años, el sistema nervioso también ve reducida su capacidad de activar la musculatura. El ejercicio físico.
No solo el karate presenta estos beneficios en general la práctica de cualquier arte marcial conlleva una serie de mejoras muy similares a las mencionadas anteriormente
N

domingo, 8 de diciembre de 2013

Grandes maestros de las artes marciales: Gichin Funakoshi I

Gichin Funakoshi, nacido el 10 de noviembre de 1868 fue uno de los más grandes entre los maestros del karate.  Es conocido como el padre del karate moderno.

En Shuri, Okinawa, nació prematuramente en el seno de una familia de la clase shizoku (privilegiada). Los padres de Funakoshi observaron su constitución débil y precaria salud, y pensaron que el karate ontribuiría a robustecerle. Yasutsune (Anko) Azato, padre de un compañero de la escuela primaria del que se hizo gran amigo, y uno de los más grandes expertos okinawenses, fue su primer maestro de karate (aunque aún no se usaba la palabra karate, sino Okinawa-te, Tode o simplemente Te, como he mencionado en entradas anteriores). Azato provenía de una familia de clase Tonochi (clase alta, con jefaturas hereditarias en pueblos y villas) y era además excelente kendoka y kyudoka.

Es en 1921 cuando el Maestro Funakoshi hace su primera exhibición de Karate e Tokyo, indicada por el Ministerio de Educación.
El Maestro de Judo Jigoro Kano, le solicitó a Funakoshi una exhibición personal, y quiso también que le fueran enseñados algunos de sus fundamentos, en su escuela Kodokan.
Masatomo Takagi, luego secretario de la Japan Karate Association, al acompañar al Maestro, observaba que cada vez que pasaba frente al Kodokan, Funakoshi saludaba profundamente, expresando su respeto hacia Kano, quien le había brindado una oportunidad de hacer conocer el Karate.

En sus propias palabras:
"Luego de la exhibición para el Ministerio de Educación, yo planteaba volver inmediatamente a Okinawa. Entonces, Jigoro Kano me solicitó una exposición de Karate para él, o cual me hizo vacilar, al pensar que yo no tendría la suficiente habilidad, pero ante la insistencia de Kano, decidí hacer algún Kata, en su escuela. Para mi sorpresa, cientos de espectadores se hallaban a mi llegada al Kodokan. Impresionado por la ejecución, Kano me preguntó en cuanto tiempo podría él hacer bien el Kata que yo había demostrado.
"En un año", repliqué.
"Ah, es mucho tiempo", dijo Kano. ¿Podría Ud. enseñarme alguno de los fundamentos del Kata? siendo yo un simple maestro de escuela provinciano, me sentí muy honrado por esta solicitud del gran Maestro de Judo." Gichin Funakoshi.
El primer Dojo del Maestro Funakoshi fue el Meisei Juku, el alojamiento para estudiantes okinawenses en Suidobata, Tokyo.
Basado en su gran experiencia, adquirida durante su entrenamiento en Okinawa, y por la propia solicitud del gran pintor Hoan Kosugi, el Maestro Funakoshi escribió su primer libro, en 1922,titulado "Ryukyu Kempo: Karate."
La introducción de este libro estuvo a cargo de eminentes personalidades de la época. La obra estaba dividida en cinco capítulos: "Que es el Karate", "La utilidad del Karate", "El entrenamiento y la enseñanza", "La organización del Karate" y "Fundamentos y Kata".

Cuatro años más tarde, y debido al suceso de esta obra, fue revisada y publicada con el nombre de "Renten Goshin Karate-Jitsu" (fortaleciendo el poder salvaje y la defensa personal, con las técnicas de Karate).
Su segundo libro fue publicado en 1935: "Karate-Do Kyohan", en el que aparecían un buen número de Kata.
En la primavera de 1936, cuando el Maestro inaugura su nuevo Dojo en Zoshigaya, sobre cuya entrada lucía el nombre de Shotokan. Shoto era el sobrenombre utilizado por Funakoshi, cuando en su juventud firmaba sus poemas. Kan, significa casa o escuela.
Dojo Shotokan
En este Dojo, el Maestro Funakoshi preparó a expertos como: Masatomo Takagi y Masatoshi Nakayama, de la Nippon Karate Kyokai; Yoshida, de Takudai; Isao Obata de Keio; Noguchi, de Waseda; y uno de los más destacados, Hironori Otsuka, quien más tarde fundó su propia escuela, que llamó Wado-Ryu.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Niju Kun: Los veinte principios del karate de Gichin Funakoshi

Estos principios no solo son aplicables al karate sino en mi modesta opinion a la práctica de cualquier arte marcial e incluso para conducirse por la vida.

Los veinte principios de Funakoshi

 

La filosofía del karate de Funakoshi se sintetiza en 20 reglas:Fueron elaboradas alrededor de 1890 y publicadas en 1938, aunque no en un libro firmado por Funakoshi, sino en el libro Karate-do taikan de Genwa Nakasone, que convierte así la tradición oral en tradición escrita, además de acompañar con un breve comentario cada una de las reglas:
  1. El karate empieza y termina con rei (saludo de cortesía).
  2. No hay primer ataque en karate.
  3. Se debe practicar el karate con sentimiento de justicia.
  4. Antes de conocer a los demás, hay que conocerse a sí mismo.
  5. Antepón el espíritu a la técnica.
  6. Prepárate para liberar y cultivar la mente.
  7. El fracaso nace de la negligencia.
  8. El karate no sólo se practica en el dojo (lugar de entrenamiento).
  9. La práctica del karate es de por vida.
  10. Tratar los problemas con espíritu de karate.
  11. El karate es como el agua hirviendo; sin calor vuelve a la calma.
  12. No alimentes la idea de vencer pero tampoco la de ser vencido.
  13. Cambie en consonancia con su oponente.
  14. El secreto del combate reside en el arte de de dirigirlo.
  15. Que las manos y pies golpeen como un sable.
  16. Al franquear el umbral de tu casa, diez mil enemigos te esperan.
  17. Kamae (posición de guardia) es la regla para el principiante. Después es posible adaptar una guardia natural.
  18. Los katas deben realizarse correctamente, aunque en el combate real tus movimientos se adaptan a las circunstancias.
  19. Tres factores a considerar: fuerza, extensión y retracción del cuerpo, y técnica.
  20. Profundiza en cómo aplicar estos principios.

viernes, 11 de octubre de 2013

Entrevista al maestro Jose Silva Gonzalez



José Silva, maestro de artes marciales: “Jamás me arrepentiré de haber comenzado el camino del Karate”

Por Carlos Cuesta Rueda


La puerta del dojo de José Silva se abre pronto por la mañana y el lugar va despertando al ritmo de los comercios y establecimientos del entorno. Conforme va encendiendo las luces aparece ante nosotros un gimnasio de aspecto antiguo, que no viejo, de sabor auténtico y de decoración sencilla. Más allá de la oficina, el recibidor y varias muebles repletos de trofeos y reconocimientos, están los vestuarios a los que irán llegando los alumnos para prepararse; y el tatami, el corazón del dojo.

Todo aquí parece reducido a lo esencial. Ninguno de los detalles colocados en las paredes, las imágenes de recuerdo a los grandes maestros o las fotografías junto a algunas de las personalidades más importantes del estilo Shotokan son superfluas o accidentales. Tampoco lo son las inscripciones que los alumnos leen día a día, escritas a dos colores en uno de los tabiques del edificio: el dojokun, las normas esenciales que rigen el comportamiento de los discípulos.

José Silva, quinto dan de Karate, cuarto dan de Goshin y segundo dan de Full Contact, ultima los detalles de la jornada en una pequeña oficina repleta de libros de consulta y vídeos de diferentes disciplinas marciales. A lo largo del día pasarán por este gimnasio personas de toda edad y condición. Él mismo fue un alumno en este mismo lugar, y antes aún, un aficionado que ni siquiera podía permitírselo.

“En 1973, tenía yo 12 años, conocí a la persona que despertó mi pasión por las artes marciales, mi cuñado Gabrielle Mozzoni. Él había practicado Kung Fu en Milán y en Suiza. Durante las navidades de ese año me regaló dos libros, uno de Karate y otro de Ju Jutsu y fue por esos libros por lo que empecé a practicar, algunos dirían de forma autodidacta; yo digo que porque no me quedaba más remedio. Simplemente no podía pagarme un gimnasio donde me enseñaran. Luego comencé a trabajar muy pronto. Mi padre murió dos años después y tuve que ponerme a trabajar. Así, como camarero del bar Palencia en la plaza mayor conocí a Luís Fraile, que entrenaba en el Gimnasio Shotokan. Él vivía justo encima del bar. Luego mi gran amigo Luis Rodríguez comenzó a entrenar en el gimnasio Kobayashi de Valladolid. Yo seguía sin poder apuntarme a ningún gimnasio, así que entrenaba con él en el patio de casa lo que él había aprendido durante la semana”.
En aquellos momentos el Karate era un fenómeno que se estaba empezándose a conocer y la gente que no lo practicaba observaba con extrañeza o curiosidad a los que sí. “Unos nos miraban con respeto, otros con recelo porque no sabían exactamente qué era eso del Karate. A los cintos negros, que eran pocos en toda España, se les veía como a superhombres. Lo cierto es que se miraba a la gente que practicaba artes marciales de forma distinta a otros deportistas”.

Un poco más tarde él y Luis Rodríguez transformaron el patio de José Silva en un pequeño dojo. “Allí practicaba con todo el mundo que quisiera venir a enseñarme o a aprender lo poquito que yo sabía. Más tarde, un poco más mayor, comencé a entrenar en el que hoy es mi dojo, el Artes Marciales Valladolid, y en el que llevo ya 31 años. Imparto las disciplinas de Karate, Goshin Karate Jutsu y Full Contact.  Así empecé el largo camino del Karate de lo que no me voy a arrepentir jamás”.

Para Silva, el aprendizaje de un arte marcial es una tarea que siempre está inacabada. “Es mi humilde opinión como practicante de Karate y aunque me dedico profesionalmente a ello pienso que en Karate nunca se termina, siempre hay algo que aprender”.

La riqueza de este arte marcial permite muchos caminos de expansión pero actualmente se encuentra muy centrado en el desarrollo del Goshin, un aspecto al que ya se había acercado con intensidad en la primera época de su formación como artista marcial. “Mi interés por el Goshin comenzó con varios amigos que hacían Judo. Me gustaban mucho los entrenamientos que hacíamos en el pequeño dojo del patio de mi casa. Con Antolín Chacón, buena persona y artista marcial, cinturón marrón de judo de la Federación Catalana y practicante de Ju Jutsu fue con quien más horas de judo compartí. También practiqué Aikido en los años 80 y 90 con un amigo llamado José María. Tan solo un profesor llamado Alberto Campano enseñaba Aikido en Valladolid por aquel entonces. Ellos introdujeron este arte en la provincia”.

Cuando José Silva comenzó a formarse como entrenador regional tuvo tiempo de profundizar en el Goshin en la Academia de Policía en Ávila. José Antonio Fernandéz Prada impartía la asignatura de defensa personal. Con este instructor volvió a coincidir cuando accedió al curso para convertirse en entrenador nacional. “José Luis González Tejedor también impartía cursos a los que asistía con ilusión. A partir de ahí me apunté todos los cursos de Goshin, defensa policial, Tai Jutsu y Ju Jutsu que pude”. En septiembre del 2001 comenzó a entrenar con José Luis Prieto en el Departamento de Goshin de la Real Federación Española de Karate. En Castilla y León poco a poco se va afianzando el Departamento de Goshin del que José Silva es director.

José Silva piensa que más importante que la denominación de esta disciplina es la esencia que le da sentido. “Lo llamo autodefensa porque así lo llamó Funakoshi O Sensei y por diferenciarlo de lo que todos llaman defensa personal. Claro que a coger un palo del suelo y darle con él a tu agresor también se le puede llamar defensa personal”. Sin embargo, insiste en que el Goshin es como una rama del mismo árbol del Karate. “Es algo intrínseco. Yo pienso que sin Karate no habría Goshin y sin Goshin no habría Karate. No es que lo diga yo, es que Funakoshi O Sensei en su libro Karate Jutsu hace muchas referencias al Goshin. Incluso en algunas ediciones su libro se llama Goshin Karate Jutsu. Si lo analizamos ¿dónde esta la riqueza del karate? Los grandes maestros dicen que está en los katas y si desmembramos los katas ¿qué nos queda? Las aplicaciones técnicas y prácticas. ¿Y eso qué es? La autodefensa que, como dije, es intrínseco al Karate. Y si no, hablemos del kata, de cualquier kata. No es sólo age uke, guiaku shuki, ni sólo son shutos ni solo geris. Por ejemplo el noveno movimiento de heian godan es shukami uke, una luxación en la que realiza kote osae (ikio); en kanku sho los movimientos siete y trece son kote mawashi (nimio) o nijushiho, el movimiento tres zenpo enpi uchi y su aplicación puede ser thembi gatame, como el tercer movimiento de godan. He enumerado estos movimientos de estos katas pero todos los movimientos tienen aplicaciones para la autodefensa bien sean atemis (golpes), luxaciones, proyecciones o inmovilizaciones”.

José Silva insiste en que aunque la práctica del Goshin parezca novedosa, los estilos de karate son todos ricos en técnicas de autodefensa a diferentes niveles. “Bien por sus orígenes o por las aplicaciones que sus fundadores le quisieron dar. Incluso algunos estilos lo tienen estructurado en los bunkais o en trabajos específicos de autodefensa. Lo que es claro es que el Karate es un sistema de autodefensa, que su principio básico es defender la integridad física del practicante y con esa finalidad lo crearon sus fundadores”. Las dudas sobre si la aplicación del Goshin supone algún tipo de desviación respecto del Karate puro las resuelve cómodamente. “¿Qué es más puro que aplicar todas las facetas que nos ofrece este arte marcial?”

Entrevista cedida cortésmente por el maestro Jose Silva Gonzalez: 
Cinturón Negro 6° Dan de Karate.
Cinturon Negro 6º Dan de Goshin
Entrenador Nacional de Karate.
Miembro del Tribunal Nacional de Grados de la FEK.
Juez árbitro de Karate.
Cinturón Negro 1° grado de Full-Contact.
Instructor de Full-Contact.
Monitor Deportivo.