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lunes, 4 de agosto de 2014

El systema ruso

Historia:
El origen del arte marcial ruso en estilo ruso se remonta al siglo X.
A lo largo de la historia, Rusia debió repeler invasores provenientes de todos los puntos cardinales de su vasto territorio. Cada invasor llevaba consigo sus particulares estilos de combate y diferentes armas. Las batallas se libraban en diferente terrenos, tanto en los crudos inviernos o en los tórridos veranos, y los rusos a menudo eran superados en número por las fuerzas enemigas. A consecuencia de estos factores, los guerreros rusos configuraron un estilo que combinaba un espíritu fuerte con tácticas de extrema vanguardia y versatilidad, que resultaban prácticas y económicas en términos de tiempo, letales y efectivas contra cualquier tipo de enemigo y bajo cualquier circunstancia. El estilo era natural, libre de reglas estrictas, estructuras o limitaciones rígidas (salvo las morales). Toda la táctica se basaba en las reacciones instintivas, las potencialidades y características individuales y estaba diseñada para ser aprendida rápidamente.
Cuando los comunistas tomaron el poder en 1917, suprimieron todas las tradiciones nacionales. Todos los que practicaban el antiguo estilo de lucha eran severamente castigados. Pero al mismo tiempo, el gobierno se percató rápidamente de lo útil y devastador que resultaba el sistema de combate original y lo conservó para las Unidades Operativas Especiales, de manera exclusiva.
En nuestras escuelas y en el material de instrucción, aquél que lo desee podrá aprender este fascinante estilo y apreciar por sí mismo por qué se dice que el Systema Ruso inaugura una nueva era en el mundo de las artes marciales.


Filosofía del systema ruso:

El cuerpo según los maestros del sytema debe mantenerse libre de tensión y volverse resistente y flexible, produciendo el movimiento sin esfuerzo, a la vez que reserva un potencial explosivo.
El espíritu o estado psicológico debe estar calmado, libre de ira, irritabilidad, miedo, autocompasión, fantasía y engreimiento.
Las habilidades para el combate implican movimientos poderosos y precisos, instantáneos y económicos, espontáneos, sutiles y variados. Esta calidad en el movimiento constituye la diferencia que distingue al verdadero experto.
Por qué el Arte Marcial Ruso se llama SYSTEMA? Porque es un conjunto de conceptos y componentes de entrenamiento completo que mejora la calidad de vida. En este caso, consideran adquirir habilidades del arte marcial es una forma de mejorar el funcionamiento de los siete sistemas del organismo y los tres niveles de capacidades humanas: físicas, psicológicas y espirituales.
El principio clave del Systema Ruso es la no destrucción. El objetivo es asegurar que el entrenamiento y las acciones del practicante no dañen el cuerpo ni la psiquis tanto de sí mismo como de sus compañeros. El Systema está diseñado para crear, construir y fortalecer cuerpo y mente.
Systema se suele llamar también “poznai sebia”, que quiere decir “Conócete a ti mismo”. No se trata tan sólo de conocer las fortalezas y debilidades. El entrenamiento en el Arte Marcial Ruso es visto como un camino para conocer a fondo las propias limitaciones y llegar a constatar cuán engreídos y pusilánimes somos en realidad. Systema ayudaría a recobrar la verdadera fortaleza del espíritu que provendría de la humildad y la claridad para reconocer el propósito de nuestra vida.
El Systema Ruso está influenciado por la fe Cristiana Ortodoxa Rusa y por lo tanto creen que todo lo que nos sucede, bueno o malo, tiene un único fin último, que es crear las condiciones óptimas para que cada persona pueda encontrarse consigo misma. El entrenamiento apropiado en Systema tendría el mismo propósito: llevar a cada participante al mejor escenario posible para que pueda aprender sobre sí mismo todo lo posible en cada momento.
Mikhail Riabko uno de los principales maestros, suele decir a los principiantes: “Sé una buena persona y todo lo demás te será dado por añadidura.” De un modo simple y a la vez multidimensional, Systema nos ayuda a elegir y seguir el buen camino.

martes, 13 de mayo de 2014

Artes marciales filpinas: la eskrima

Filipinas es un pueblo guerrero que resistió con bravura el embate portugués. Cuando los ibéricos tomaron control de las islas, prohibieron el porte de espadas para reducir el riesgo de insurrección. Los filipinos, en respuesta, desarrollaron técnicas de combate agrupadas bajo el nombre Eskrima o Kali que tomaran en consideración estas limitaciones impuestas. Una versión diferente de la historia cuenta que los monjes jesuítas españoles, fieles al espíritu combatiente de su fundador, Ignacio de Loyola, entrenaron a los indígenas en técnicas marciales para defender sus tierras de los despreciables moros de Indonesia. Lo más probable es que el génesis del Eskrima se encuentre en un punto medio entre ambas versiones.
La fortaleza del Eskrima se centra en el dominio de dagas y bastones (conocidos como Olisi) tanto en su uso como en su confrontación. Sus técnicas de desarme son contundentes. Dado su origen popular, durante muchos años el Eskrima fue un arte marcial sin formalismos ni estructura jerárquica. Este desarrollo por fuera de instituciones rígidas ha permitido que el Eskrima se mantenga fresco y vital, siempre abierto a nuevas aproximaciones y propuestas.
Entre los practicantes actuales más renombrados del Eskrima, también conocidos como Eskrimadores, se destacan los ya legendarios Venancio “Anciong” Bacon, Dan Inosanto, Mike Inay, los hermanos Remy y Ernesto Presas y el gran maestro Ciriaco Cacoy Cañete, fundador de la mítica escuela Doce Pares.
La filosofía del sistema de eskrima es simple; 'el todo es más grande que la suma de sus partes'. Colocando a los fundamentos y principios por encima de las diferentes técnicas, tácticas e inclusive del acondicionamiento físico. Por ejemplo, una técnica o táctica no funciona en sí misma, si no está combinada con los conceptos de angulación, sensibilidad, equilibrio, potencia, rapidez, enfoque, timing/ sincronización y actitud. Gracias a la combinación de estos elementos, al final el todo es mucho más eficaz de lo que sería normalmente la suma de las partes. Por esta razón, las técnicas practicadas en el eskrima solo son herramientas para comprender, aceptar y guardar fundamentos. El número de técnicas diferentes aprendidas por un individuo no aumenta su nivel de competencia de este sistema, al contrario de muchos donde se acumulan muchas técnicas, inclusive copiándolas de otros estilos. Las técnicas solo son movimientos hasta que están combinadas con los conceptos intrínsecos de la lucha, sea con armas, o cuerpo a cuerpo.

Como complemento a las técnicas físicas, el Eskrima más tradicional incluye componentes esotéricos cercanos a la tradición ocultista filipina. Amuletos de protección, suerte y sanación como el Agimat son frecuentes entre sus adeptos, al igual que ciertas formas de brujería naturista.
En Latinoamérica, el Eskrima ha sido acogido con entusiasmo en países como México y Chile, donde ya hay escuelas consolidadas con décadas de historia


lunes, 17 de marzo de 2014

artes marciales de la india: El Kalarippayattu

Es una de las artes marciales mas antiguas del mundo su origen se remonta al siglo V a.C.

El Kalarippayattu es un arte marcial originario del Sur de la India, más concretamente de la zona de Kerala, y que posteriormente se extendió por todo el Sudeste Asiático, donde fue adquiriendo las respectivamente variaciones que aún hoy perviven. Su práctica sufrió un momentáneo declive, con la llegada de los británicos a la India, y la imposición de las armas de fuego como instrumento principal de combate. Finalizado el proceso de descolonización, y al igual que sucedió con otros aspectos de la cultura del subcontinente indio, el Kalarippayattu ha sido recuperado como manifestación deportiva.

domingo, 9 de febrero de 2014

Mitos del combate medieval I


Mito 1: EL PESO DE LAS ARMAS.

Está extendido y es generalmente aceptado el concepto de que las espadas y demás armas medievales pesaban muchísimo, y que tan sólo los hombres más fuertes podían ser guerreros y manejarlas con soltura. He llegado a oír que la famosa Tizona, la espada del Cid, pesaba 11 kilos, y que sólo él podía manejarla. Además, para el profano en la materia es fácil llegar a esta conclusión por la sencilla razón de que nunca ha tenido una espada medieval auténtica en las manos, y porque si ha sostenido alguna espada casi con seguridad habrá sido una de las réplicas para turistas que fabrican en Toledo, y cuyo único objeto es servir como elementos decorativos; Estas "espadas" entre otros defectos serios, están cargadas de adornos y suelen pesar mucho, a causa de una construcción de cara a la galería, pensando únicamente en que la espada tiene que resultar espectacular.
Si las espadas auténticas fuesen realmente así de pesadas, no las habría usado nadie. Pensemos en que a la guerra iban toda clase de hombres, de muy variada condición física, y que todos ellos podían portar espadas, sin ser necesariamente réplicas de un culturista. Todos estos hombres tenían que servirse de un arma que les permitiera un manejo suelto y flexible, además de rápido, pues en una batalla se está rodeado de enemigos y hay que moverse en todas direcciones con presteza. Además el arma debe permitir que se la use durante un espacio de tiempo razonablemente largo sin agotar a su dueño, pues un guerrero agotado es un guerrero muerto, y si no se usaba escudo, la espada debía cumplir tanto la función de ataque como la de defensa, permitiendo pasar de un estado al otro con rapidez. Si las espadas pesasen lo que la gente cree, sólo la podrían usar unos cuantos prodigios de la naturaleza, que a los dos minutos ya se habrían agotado y no sentirían los brazos, y que es probable que no durasen en la batalla más de medio minuto porque llevaban un arma que sólo les permitía atacar, sin apenas posibilidad de defenderse.
Los armeros medievales eran excelentes artesanos que experimentaban hasta conseguir espadas que combinaban a la perfección las cualidades de poder de corte, resistencia, equilibrio y ligereza, que no son nada fáciles de conseguir. Las hojas de las espadas estaban dotadas de acanaladuras o costillas para rebajar el peso, y además las hojas disminuían su grosor según se iban aproximando a la punta para aligerar aún más y dotar de un correcto equilibrado la espada. Las espadas eran cortantes, rápidas, ágiles, resistentes, flexibles y muy caras también. En ocasiones, por necesidades de la guerra, se fabricaban armas de inferior calidad en masa, para poder dotar a algún ejército con rapidez, pero estas espadas nunca fallaban en el aspecto de peso, sino que eran menos resistentes o cortantes, pero permitían que se las manejase con corrección en todo caso. El peso de las espadas que se usan a una mano está entre un kilo 300 gramos y un kilo 600. Las espadas de mano y media, un kilo 600 gramos y dos kilos, las grandes espadas de guerra, unos tres kilos, y los espadones de dos manos usados en el renacimiento rondaban los cuatro kilos y medio.
Por cierto, la espada del Cid era una Jineta árabe, que se usaba a una mano y cuyo peso no superará el kilo 700 gramos.
Por extensión, podemos incluir en lo antes mencionado a todas las demás armas medievales, incluyendo los escudos. También se tiende a creer que los escudos medievales eran grandes y de acero, muy pesados y resistentes. Las Hachas y lanzas, los martillos, las mazas, las armas de asta y demás nunca fueron artefactos demasiado pesados como para impedir su correcto manejo por parte de un hombre normal, y los escudos eran de madera, si acaso con la piel de un buey curtida y tensada encima. Si el escudo pesase demasiado al guerrero se le cansaría el brazo y al poco rato no podría alzarlo para defenderse de los ataques, aparte de que un escudo de madera bien construido se basta para detener los golpes de casi cualquier arma. Se hicieron escudos enteramente de metal, pero siempre eran modelos pequeños , como los broqueles, o versiones más pequeñas de los escudos heráldicos o de lágrima. Los escudos que usaban los ballesteros para guarecerse de las flechas enemigas mientras recargaban sus lentas pero potentísimas ballestas, y que les cubrían el cuerpo entero, se llamaban Paveses, y estaban hechos de mimbre.

Mito 2: LAS ESPADAS ROPERAS.

Este mito está relacionado con el primero, pero a la inversa. La idea general es asociar las roperas del siglo XVII, cuyo manejo se basaba en pelear con la punta del arma, con la esgrima deportiva moderna, que si bien también se basa en tocar con la punta difiere notablemente con la esgrima histórica de las espadas roperas.
Las espadas de esgrima deportiva, el florete, el sable y la espada, están todas inspiradas en armas más modernas, de los siglos XVIII y XIX, y aunque sus dimensiones imitan las de las armas originales, su peso está lejos de llegar al de lo que podría considerarse una auténtica arma. Estas espadas no llegan en ningún caso a los 600 gramos, mientras que las espadas roperas del XVII podían pesar entre un kilo 500 gramos, las más antiguas, y 900 gramos las espadas más evolucionadas y dotadas de hojas de verduguillo. Las roperas estaban dotadas de una hoja de la misma forma que la de una espada de guerra, con forma de diamante y doble filo, solo que alargada y afinada, para permitir también los ataques de corte, y acababan en una punta muy aguda y reforzada que debía ser capaz de atravesar limpiamente a un hombre de parte a parte aunque se encontrara algún hueso en el camino. Estas hojas solían medir más de un metro de largo, normalmente entre 1.05 y 1.15m. Por su parte, las empuñaduras estaban provistas de guardias de lazo o cazoletas, formadas por varios gavilanes o brazos que se entrelazaban entre sí para tratar de conseguir la protección más perfecta posible para la mano del usuario, que normalmente no iba protegida. Estos gavilanes eran de hierro o acero, y pesaban considerablemente, ayudando también a equilibrar la enorme hoja . Una estocada de arma tan poderosa y aguda era potente casi sin poner fuerza en el empeño, y demostraba que nos encontramos ante un auténtica arma diseñada no para lograr tocados, sino para matar con efectividad. El manejo de tales espadas difiere notablemente del de las espadas deportivas modernas, y tiene sus propias técnicas adaptadas al peso , equilibrio y dimensiones de sus armas.

Mito 3: LA ABUNDANCIA DE LAS ESPADAS EN LAS BATALLAS.

Se cree que en las batallas del medioevo abundaban las espadas, y es cosa común ver en las películas que los ejércitos medievales están formados sobre todo por infantes con espadas, aunque éstos sean una tribu o clan de desharrapados pueblerinos reclutados en última instancia. Esto es también falso. Como todos sabemos, ningún arma ha alcanzado el simbolismo y romanticismo de la espada; La espada es un arma, pero también un símbolo; La espada representaba el honor, la rectitud en el combate, el simbolismo del poder y otras cualidades caballerescas precisamente porque los que siempre solían portar espadas eran los adinerados caballeros. Las espadas son sin duda las más difíciles de construir de todas las armas blancas, y los espaderos expertos siempre han sido tenidos en la más alta estima, considerándose su arte como algo secreto, complicado y casi esotérico, que es transmitido de padres a hijos como el más valioso de los tesoros. Todo esto evidentemente era por algo, y es precisamente porque forjar una buena espada es algo tremendamente complicado, y el resultado tenía que ser muy caro por fuerza. Sólo los caballeros o guerreros con cierto poder adquisitivo, o bien los soldados pertenecientes a un ejército profesional y no de levas, podían permitirse tener una espada, a menos que la hubiesen rapiñado del cadáver de algún soldado enemigo, y éstas no eran ni mucho menos las armas predominantes en una batalla. Las hachas, las lanzas, las mazas y garrotes, martillos y segurones, las alabardas y picas eran mucho más abundantes, funcionaban igual de bien e incluso mejor para abatir a un hombre y eran mucho más baratas y fáciles de fabricar que las espadas, y accesibles para el hombre llano. La espada era la más valiosa posesión de su dueño precisamente por lo caras que eran, no por lo bonitas.

Mito 4: LAS ESPADAS-JOYA.

Este mito está relacionado con el anterior. Las denominadas espadas-joya eran unas armas magníficas que estaban adornadas con metales preciosos, pedrería, incrustaciones, grabados, pavonados y ocres al fuego, damasquinados y otras maravillas que las hacían ser prácticamente tesoros. Existe la idea de que sus dueños se servían de ellas para combatir en la guerra, pues sus cualidades superiores las hacían más efectivas en la batalla, pero esto tampoco es cierto. En primer lugar, a nadie se le ocurriría fastidiar el tesoro de la familia empleándolo para combatir y echando a perder así gran parte de su valor intrínseco, y en segundo lugar estas espadas eran "mírame y no me toques". Solían ser encargos particulares o premios concedidos por algún monarca, noble o autoridad religiosa, y su valor como armas era nulo, pues se fabricaban poniendo atención en la riqueza y exquisitez de sus adornos, que requerían un tiempo y coste de fabricación muy superior al de una espada de guerra, y sus propiedades como arma se descuidaban. Estas espadas sólo iban a ser usadas para ceremonias, desfiles o como símbolo de poder y posición, y por tanto su peso, dimensiones y equilibrado no tenían por qué ser los correctos. Las guardias y empuñaduras resultaban incómodas, y llagarían rápidamente las manos de cualquiera que pretendiera usarlas, y en resumen, no servían para nada más que para exponerlas o atesorarlas y a nadie se le vio en una batalla portando una espada semejante.


Mito 5: LAS ACANALADURAS MORTALES.

Este caso es particularmente sangrante porque afecta aún hoy día a la legislación de algunos países , como el nuestro. La leyenda dice que si la hoja de un cuchillo o una espada está dotada de una acanaladura o una perforación, es capaz de matar casi instantáneamente a una persona al introducir aire en la herida produciendo así una embolia gaseosa. La otra teoría que se oye es que las acanaladuras, al entrar en la carne, "hacen el vacío", matando también en dos segundos al infeliz que sufra la puñalada. Curiosamente éste efecto es totalmente opuesto al primero, y no se me ocurre porqué el "hacer el vacío" en una herida debería matar a alguien tan rápido. Se dice que es por que la acanaladura hace salir afuera la sangre de la víctima, estando esta creencia tan arraigada que en muchos lugares oiremos que las llaman "blood grooves" o canales de la sangre.
En primer lugar, y sin pretender ser ningún experto en las leyes de la física o la medicina, creo que una simple acanaladura no posee ese asombroso poder de lograr el vacío. Y en segundo lugar, me pregunto como puede llegar a pensarse que una acanaladura provocará la muerte de alguien que sufra una herida de arma blanca, por más aire que le meta en la herida. Si una persona sufre un apuñalamiento con una hoja metálica, me inclino a creer que puede morir por destrucción de órganos vitales, pérdida de sangre, shock traumático, daños en el sistema nervioso o Sepsis, es decir, infección de la herida tanto por agentes externos como por los propios fluidos corporales que se ven expulsados de sus órganos perforados o cortados. Puedo asegurar que todos estos nefastos síntomas los puede provocar cualquier hoja afilada sin necesidad de perforaciones ni acanaladuras, y creo que la existencia de éstas no asegura o acelera la muerte de alguien que resulte herido por ellas.
Las acanaladuras en las hojas de un arma blanca nunca ha tenido otra función que la de aligerar la hoja sin restarle resistencia ni flexibilidad, como no sea la de adornar o si acaso poder ocultar alguna grieta o defecto superficial que pudiera tener la hoja y que haría imposible de vender de detectarse.

Mito 6: LAS ESPADAS INDESTRUCTIBLES.


Otro bulo promovido por las películas, que lleva a creer que las espadas son objetos indestructibles que no se rompen o ni siquiera se mellan al golpear con ellas barras de metal, verjas, piedras, troncos, columnas de hormigón armado, etc, etc...Cualquiera que haya blandido una espada se dará cuenta rápidamente de que si se le ocurre golpear con ella algo igual o más duro que el acero de su hoja tendrá muchas posibilidades de estropear la hoja irremisiblemente, y si insiste en ello acabará por partirla. Las hojas de las espadas se crearon siempre con el objetivo de poder cortar un cuerpo humano, y como mucho poder penetrar en determinados tipos de armadura, que no en todas. Algunas espadas son capaces de cortar a través de una armadura de cuero, otras, con puntas reforzadas y muy agudas, eran capaces de perforar una cota de mallas, y ninguna podía cortar una coraza de acero templado. Para derribar a un guerrero con Arnés Blanco se necesitaba un potente lanza, una ballesta, un enorme hacha, un martillo de guerra o mucha suerte y puntería para acertarle en alguna parte descubierta, como las axilas o las aberturas del yelmo. La carne también es más consistente de lo que se piensa, sobre todo porque los huesos no son fáciles de cortar. Una espada puede llegar a amputar miembros, pero para ello se requiere una gran fuerza y una técnica depurada, aparte de no encontrarse en el camino una pieza de armadura. Es habitual ver en las películas que los protagonistas cortan cabezas como si nada, aunque éstas tuvieran el cuello protegido por una gola o un ventalle de malla. Para dar una medida de lo difícil que era poder seccionar una cabeza podemos ir a un museo y contemplar alguna espada de verdugo, que eran diseñadas para tal fin. Comprobaremos que poseen unas hojas muy anchas y largas, dotadas de un considerable masa e inercia, y con todo los verdugos debían ser diestros en su oficio para poder tener éxito al primer tajo, pues en muchas ocasiones no conseguían cortar totalmente la cabeza del reo.
Lo dicho, ninguna espada es indestructible, ni puede cortar a través de objetos duros como si fuera un sable láser de Jedi.

Mito 7: LAS KATANAS JAPONESAS.


Este mito también está relacionado con el anterior, y efectivamente consiste en creerse que las Katanas, los legendarios sables de los guerreros Samurai, podían cortar absolutamente de todo de un solo golpe, incluyendo las hojas de las espadas del enemigo, las armaduras, y lo que se les ponga por delante. Efectivamente, los Nippon-to o sables japoneses están dotados de un tremendo poder de corte, pero en este caso, al igual que el anterior, lo que cortan bien es la carne, y nada más. Los sables japoneses están diseñados desde un principio para cortar por encima de todo, como cualquier observador avezado podrá comprobar. Son de un solo filo y hoja curva, para poder seguir cortando al deslizar la hoja por el cuerpo una vez alcanzado, tienen una empuñadura extraordinariamente larga que les permite un brazo de palanca considerable, y su punto de equilibrio está situado más adelante que en las armas europeas medievales, para potenciar la inercia en el momento del golpe y hacerlo más poderoso. Aparte de todo esto, los japoneses templan de una forma particular y única en el mundo sus espadas para conseguir un filo extremadamente duro y cortante. Todo esto combinado con las técnicas de Ken-Jutsu o esgrima japonesa, en las que priman los cortes circulares y el poder acabar con el enfrentamiento usando un solo corte con absoluta maestría, da como resultado la leyenda del poder de corte de las katanas. Aclaremos que efectivamente una Katana no es capaz de cortar una armadura ni otra espada, pero que su poder puramente cortante es superior al de las hojas rectas Europeas, y la técnica que usaban para cortar es más depurada y efectiva.
Otro mito asegura que los sables japoneses estaban afilados como navajas barberas, y esto tampoco es totalmente cierto. A partir del año1600, en el que Ieyasu Tokugawa conquistó el poder convirtiéndose en Seii Tai Shogun o dictador militar, comienza a cambiar el estilo de fabricar los sables japoneses. Hasta ese momento las Katanas han sido armas de guerra, y los forjadores son conscientes de que sus espadas se las tendrán que ver con armaduras de todas clases, por lo que no se dota a los sables de filos muy agudos, por resultar éstos demasiado frágiles. Un filo fino se destruiría al primer golpe contra algo duro, y lo que interesa es que el arma sea duradera y sirva a su guerrero a lo largo de toda una batalla sin perder efectividad, de modo que tienen filos obtusos y gruesos que resultan suficientes para este cometido, y serían comparables a los de las espadas europeas. A partir de la fecha antes señalada, Japón vive una era de paz que durará 250 años, en los cuales las Katanas cambian la forma de su filo porque si se las usaba solía ser para duelos en los que los contendientes sólo llevaban la ropa, y es en este momento cuando cobran sentido los filos más agudos y cortantes, que han pasado a la fama.

Mito 8 COMBATES INTERMINABLES.

Estamos hartos de ver películas en las que los protagonistas se enzarzan en combates a espada que consisten en una larga serie de golpes, paradas y contragolpes que se resuelven al cuarto de hora cuando el malvado de turno, tras haber dedicado una perorata al héroe sobre sus planes de futuro, lanza un ataque clarísimo y muy lento, que el héroe aprovecha para despacharlo de la misma manera que lo podía haber hecho a los cinco segundos de empezar la pelea. Como en otras ocasiones, también se ha aceptado esta manera de "combatir" como cierta. En la vida real, lo primero, no se charla con el contrincante, segundo, se aprovechan todas las oportunidades, no como en las películas en las que se ven decenas de puntos abiertos por donde atacar sin que ninguno de los "guerreros" los aprovechen. Si tú no aprovechas una abertura de ésas, tu adversario sí lo hará. Para que nos hagamos una idea más certera de qué es un combate a espada auténtico, diremos que en la realidad la media de tiempo que dura un combate es de unos 4 segundos, más o menos, y eso si uno no está inmerso en una batalla. En el caso de las batallas, los combates duran lo que se tarda en lanzar un ataque, a lo sumo dos. Si en este lance no se ha alcanzado al enemigo, se ha sido alcanzado por él, sin más. En los duelos, la cosa se alargaba bastante más, pero porque los contrincantes se pasaban varios minutos observándose, y probando cambios de guardia o tocando hierro para ver las posibles reacciones del oponente. Luego, una vez lanzados al combate, la cosa se resolvía en pocos segundos.

Mito 9 EL MANEJO DE LAS ESPADAS.

En este caso la culpa no es totalmente de las películas, pues también podemos ver muestras sobre como NO debe usarse una espada en teatros, exhibiciones medievales y números circenses. En estas ocasiones, vemos cómo los rivales se lanzan ataques muy lentos y claros, simulando que sus espadas pesan un quintal (ayudando así a alimentar el mito del peso exagerado de las armas) con el objetivo de marcar bien a su contrincante/compinche por dónde va el golpe para que lo pueda parar o esquivar tranquilamente y de paso poder hacerlo con mucha fuerza para que la maniobra resulte espectacular. En este caso es perfectamente razonable que se manejen las armas así, pues entendemos que se trata tan sólo de dar espectáculo y como tal debemos juzgarlo. Los actores tratan de divertir a los espectadores, no asesinarse entre ellos, y el objetivo queda cumplido de esa manera sin necesidad de ninguna sofisticación.

En el otro extremo están los actores que interpretan a superguerreros, o espadachines fantásticos, que hacen un uso totalmente irreal de sus armas pero por demasiado sofisticado y rápido. Les podemos ver moviendo las espadas como si fueran de cartón (que en efecto lo son) o goma, saltando por los aires y haciendo toda suerte de piruetas para evitar que les alcancen o distraer a sus enemigos, haciendo giros y volatines con las armas que carecen de sentido en una lucha real, pero que, eso si, quedan muy espectaculares en la película. Todo esto choca en fuerte contraste con la sobriedad y eficiente elegancia de una técnica real de esgrima, y siempre sorprende a las personas que contemplan por primera vez alguna clase o combate de esgrima histórica en la que se usen técnicas auténticas, efectivas y directas, que sí resuelven una contienda en pocos instantes. Esto no es de extrañar, por otra parte, teniendo en cuenta la equivocada idea que tiene casi todo el mundo sobre el tema, propiciada por ese bombardeo de películas y series televisivas en las que se hacen los absurdos antes mencionados constantemente.

Mito 10: LOS ESPADONES DE DOS MANOS.

Pocas armas están tan mitificadas como ésta, que ciertamente es imponente y lleva a pensar al que contempla una que debía ser casi imposible usarla. Bien, en primer lugar, y en contra de lo que casi todo el mundo cree, los auténticos mandobles no son medievales, pues no existieron hasta pasado el siglo XV, ya en el renacimiento. Me refiero a las espadas que todos conocemos y más espectaculares resultan, que miden entre 1,60 y 2 metros, con una empuñadura extraordinariamente larga, gavilanes amplios y dotados de arcos para la protección de las manos, púas a los lados de la hoja, recazo recubierto de cuero y hoja de doble filo y a veces serpenteante. Estas impresionantes armas pesaban entre 4 y 5 kilos y, efectivamente, se necesitaba un hombre fuerte y a ser posible alto para manejarlas, pero no porque alguien más débil no pudiera. Se necesitaba fuerza para manejarlas DEPRISA. Al contrario de lo que se supone, una de estas armas se puede mover con una velocidad bastante respetable, sin que medie demasiado tiempo entre tajo y tajo. Si se tira un golpe directo sujetando la espada por la empuñadura sí que cuesta recuperarlo, pero la cuestión es que un guerrero experto en el uso de estas espadas nunca hacía eso a no ser que estuviera seguro de que el ataque iba a ser detenido por la cabeza de algún infeliz. En caso de necesitar moverse más rápido o de tener que luchar de cerca se recurría a la técnica de coger la espada con la mano derecha en la empuñadura y la izquierda en el recazo de la hoja, que por eso se recubría de cuero. De esta forma el mandoble se puede mover casi como un bastón, al colocar el centro de gravedad del mandoble entre nuestras manos. Las púas que tienen a los lados de la hoja, y que siempre están en el final del recazo, no tienen otra función que la de servir de segunda guardia para cuando tengamos la mano izquierda allí.
En siglos anteriores también existían grandes espadas de guerra, que necesitaban de las dos manos para blandirse, como el Claymore Escocés, pero no eran auténticas Mandobles, como entendemos este término, ni su uso estaba tan especializado. Sencillamente eran usadas por los guerreros más capaces para tratar de desmontar jinetes de un golpe, o partir en dos a los enemigos. Los mandobles se usaban para guardar torres y murallas, para la guardia de las puertas, para los asaltos a formaciones de piqueros, y para barrer a la infantería cuando se estuvieran retirando tras la carga de la caballería.

martes, 14 de enero de 2014

Artes marciales japonesas: el ninjutsu

El ninjutsu, a pesar de lo que piensa la mayoria de la gente,no es un arte marcial, es un arte cultural y de la guerra que se desarrollo principalmente en dos regiones: Iga en la prefectura de Mie y Koga en la prefectura de Shiga, en la isla de Japón.
El principio básico del Ninjutsu consiste en sobrevivir, de ahí viene el termino "nin", pero no todo consistía en esconderse y limitarse a no pelear. Si es posible evitar un combate, de seguro los ninjas lo hacían, pero claro esta que si eran descubiertos, el saber combatir y no estar limitados a unas técnicas de combate esquematizadas, los hacian guerreros muy versátiles. Sus técnicas se apoyaban en cualquier tipo de conocimiento de combate, que se desarrollo durante la guerra en esta época, el ninja seleccionaba lo que le parecía efectivo en el momento del combate, esto a su vez generaba una diferencia entre las familias ninjas de la época; haciendo que cada familia desarrollara unas tecnicas en especifico, por ejemplo: una familia podría desarrollar mas su técnica en lanzamiento de shuriken (estrella arrojadiza ) que otra que desarrollase un sistema que manejase en su mayoria el ninja-to (espada ninja).  

Esto no quería decir que necesariamente unas fueran mejor que otras, al fin y al cabo los ninjas nunca subestimaban a sus enemigos y tenían pleno conocimiento de todas las armas para reaccionar en caso de que no se encuentre a su alcance el arma de su preferencia.
El espionaje ninja es similar al de los espías modernos, en donde lo que hacían era reunir información acerca del enemigo analizar su poder militar para calcular cual es la probabilidad de derrotarlo. 
Una de los aspectos más característicos del ninjutsu es la forma de sus ataques, un ninja nunca atacarían enemigos fuertes de frente, ya que desde su estrategia se encuentra mas lógico encontrar los momentos adecuados para sus ataques, de hecho  los ninjas solo peleaban abiertamente con un enemigo después de haber reducido su poder militar significativamente, o apoyado en ayudas que encontraba en la naturaleza o su numeroso arsenal que manejaba de manera estratégica. De igual manera el Ninjutsu Tradicional, no solo se trabaja sobre el cuerpo, si no que es incluso mas importante fortalecer la mente y el espíritu de cada practicante.
Historicamente resulta muy dificil encontrar referencias serias entorno al ninjutsu, solo a partir del siglo XX se rastrean referencias de maestros y practicantes de tal manera que solo queda fiarse de la tradición oral que nace en los diversos maestros. 
Existe asimismo una profunda división de las dos principales escuelas genbukan y bujincan arrogándose ambas la autenticidad del verdadero ninjutsu.
Asimismo no se entrenan todos los jutsus que originalmente dominarían los hipotéticos ninjas originales ya que tienen que ver con aspectos como la preparación de venenos o explosivos fuera de lugar en la sociedad actual.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Grandes maestros de las artes marciales: Gichin Funakoshi II

En 1936 abre su propio dojo llamándolo SHOTOKAN (la casa de Shoto), en el barrio de Mijuroko en Tokio, donde de formaron un gran número de notables estudiantes como Shigeru Egami, Masatoshi Nakayama, Ohtsuka Hironori, Hidetaka Nishiyama, Yoshitaka Funakoshi, Taiji Kase, entre otros.

En este mismo año, una Asamblea de maestros de Okinawa, reunidos en Naha, decide aprobar oficialmente la nueva denominación de KARATE-DO.

En 1941 Japón entra a la Guerra, muchos de los alumnos más antiguos se fueron a la Guerra y no volvieron más.

Yoshitaka y Gichin Funakoshi publicaron en Diciembre de 1943 un nuevo libro, Karate-do Nyumon, donde Yoshitaka habría escrito toda la información técnica y Gichin Funakoshi los capítulos iniciales y las historias.


1945 será un año verdaderamente trágico en la vida de Gichin Funakoshi y, para el el Karate-do, como resultado de las duras condiciones de vida durante la II Guerra Mundial y los durísimos entrenamientos a los que se sometía Gigo, aun con fuertes ataques de tos, la enfermedad que tantos años acosó a Yoshitaka Funakoshi terminó por abatirlo y la brillante estrella fugaz que representó Gigo Funakoshi, terminó por apagarse en la primavera de 1945. Se dice que se negó obstinadamente a comer de las raciones ofrecidas por los invasores norteamericanos. Este fue un duro golpe para el maestro, pues era su ayudante y en quien había depositado toda su confianza para que fuera su sucesor; decide entonces ir con su hijo mayor a Koshikawa. Ese año, durante un bombardeo queda destruido su Dojo Shotokan.

En los últimos días de la Guerra, el Maestro Funakoshi se había mudado desde Tokyo a Oita, al sur de Kyushu, junto con su esposa [que había sido deportada de Okinawa]. De esta manera evitaron los bombardeos de Tokyo y nuevamente Funakoshi y su esposa vivieron una vida tranquila juntos hasta la muerte de su esposa, en Noviembre de 1947. La tragedia había golpeado fuerte al maestro Funakoshi. Había perdido a su esposa, su tercer hijo Yoshitaka y su Dojo Shotokan.

Su hijo Giei (1900 - 1961) le escribió pidiéndole que volviera a Tokyo. Funakoshi reflexionó sobre el ofrecimiento de su hijo y finalmente decidió ir. Tan pronto como consiguió dinero suficiente para el pasaje de tren, empacó las pocas pertenencias que le quedaban y se encaminó a la capital. Su hijo contactó a todos los antiguos alumnos del Maestro para que le dieran la bienvenida. En cada parada que realizó el tren lo esperaban en pequeños grupos para saludarlo y darle la bienvenida. Esto le levantó el ánimo, cuando finalmente llegó a la capital, estaba lleno de un nuevo optimismo.

Los alumnos de Gichin Funakoshi volvieron uno tras otro a Tokyo. Los sempais (alumnos más antiguos) podían dividirse en dos grupos: el primero había entrenado con Gichin Funakoshi entre los años 1922 y 1937. Y los otros que habían entrenado con Yoshitaka Funakoshi en el Dojo Shotokan desde 1938 hasta 1945. Los alumnos más experimentados de Funakoshi eran Isao Obata y Kishinosuke Saigo, ambos de la Universidad de Keio. Los alumnos principales de Yoshitaka Funakoshi eran Shigeru Egami de Waseda, Genshin Hironishi de Chuo junto con Minoru Miyata de Takushoku. Y ahora que el maestro había vuelto, volvió la energía y el entusiasmo en los alumnos más antiguos.

Decididó a reconstruir su Dojo Shotokan con aquellos alumnos que no habían muerto en los combates contra Estados Unidos, Funakoshi se encuentra con un gran inconveniente, las artes marciales habían sido prohibidas por un período de tres años, bajo el mando de las Fuerzas Norteamericanas de Ocupación.

Se comenzó a discutir cómo se iba a liberar el karate de la prohibición aliada y cómo se realizaría la reconstrucción del Dojo. El hombre que logró esto fue Masatoshi Nakayama. Había dejado Japón en 1937 y no volvió hasta 1946. En ese tiempo, Karate-do, bajo el liderazgo de Yoshitaka, había cambiado drásticamente de características, a un arte marcial de combate japonés muy fuerte que ya no tenía casi ningún parecido al arte de combate original de Okinawa. Nakayama a través de sus viajes había llegado a conocer muy bien la cultura China y gracias a esto pudo convencer al Ministro de Educación, para que informara a los aliados de que Karate era en realidad un deporte de boxeo chino y que difícilmente debiera ser incluida entre las otras artes marciales japonesas prohibidas. Los burócratas se vieron convencidos y levantaron la prohibición al Karate. de esta manera Karate fue el único arte marcial que se permitió practicar en los años después de la Guerra. Nakayama recibió el agradecimiento de todos los practicantes de Karate. De ser un karateka bastante desconocido y promedio pasó a tener una posición bastante importante en el mundo del Karate de la postguerra. Pero era Isao Obata, el estudiante más antiguo y más respetado que llegó a jugar un rol principal en la operación que se desarrolló posteriormente. Obata fue uno de los primeros en participar en las clases de Karate de Funakoshi y fue él quien estableció el club de Karate de Keio en 1924. Después de la muerte de Yoshitaka Funakoshi fue Obata quien seguía a Funakoshi a donde quiera que fuese a enseñar, y el único que le fue fiel a su maestro hasta el final.

El Maestro Funakoshi había fundado la Asociación Shotokai cuyo nombre estaba compuesto de "Shoto", pseudónimo anteriormente mencionado y "Kai" que significa grupo, reunión, etc. En esta ascociación estaban encuadrados todos los practicantes que entrenaban en el Shotokan. Anterior a la Segunda Guerra Mundial, estos karatekas constituían el 90% de la totalidad de los practicantes en activo en Japón.

En 1948 se funda la Japan Karate Associaton (JKA), para la cual se construye un nuevo dojo y Funakoshi queda como jefe instructor de la organización.


En 1953 las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos le solicitan al maestro que implante, junto con sus alumnos, un sistema de instrucción de este arte a todas las fuerzas militares norteamericanas.

Gichin Funakoshi muere el 26 de abril de 1957 en Tokio. Su funeral fue realizado el 10 de mayo. Hoy, 50 años después de la muerte del gran maestro, su foto preside miles de salas en todos los lugares del mundo

miércoles, 23 de octubre de 2013

artes marciales indonesias: el pencak silat

Silat o Pencak Silat (otras variaciones para escribirlo no son correctas o refieren a implementaciones personales o subconjuntos parciales como Penchak, Pencat, Penjak, Silet. ) es el nombre usado para indicar una cierta variedad de escuelas y familias de artes marciales, baile, y otras tradiciones, esparcidos por las miles de islas de los archipiélagos Indonesio y Malasio. También se practica en Singapur, Brunei, Vietnam, Tailandia,… El arte ha llegado también a Europa, y es popular por ejemplo en Francia, Holanda o Paises Bajos. Este arte marcial es bastante desconocido para el público en general, pero dentro de los estilos de lucha goza de buen renombre


Un poco de historia…

indonesia
No es fácil remontar hacia atrás la historia del Silat ya que la documentación escrita es escasa y la información oral la poseen los guru (maestros). Cada región en el archipiélago tiene su propia versión basada en la tradición oral.
En la era antigua, en los reinos de Srivijaya, Majapahit o Sunda usaban el Silat para entrenar a sus soldados y guerreros. Hallazgos arqueológicos revelan que en el siglo VI D.C. sistemas de combate ya formalizados se practicaban en el área de Sumatra y la península Malasia. Dichos reinos hacían buen uso de estas habilidades combativas y fueron capaces de extender sus conocimientos más allá de los que hoy son Indonesia, Malasia y Singapur.  De acuerdo a la tradición de Minangkabau, su Silek (Silat de Minangkabau) puede remontarse hasta el padre de su antiguo pueblo.
Aunque los estilos de Silat empleados para el combate eran diferentes, se puede concluir que en los reinos de Java a lo largo del archipiélago, el Silat servía para la misma función: defender, mantener o expandir el territorio.
Durante la época colonial el gobierno consideró, como muchos otros aspectos, que el Silat podría dar a los nativos la confianza y el coraje suficientes como para hacerles frente. Por este motivo, los entrenamientos se realizaban en casas privadas, en pequeños grupos contadas personas. Al final de cada entrenamiento, cada persona debía marchar una por una para no atraer la atención. A veces se practicaba solo en medio de la noche, como en cementerios o lugares no frecuentados por colonos, considerando además que los espíritus de sus ancestros protegerían a los que allí entrenaban. Las historias cuentan que hubo maestros a los que el gobierno tachó de extremistas y se vieron forzados a desplazarse para evitar el arresto, u otros que fueron castigados por oponerse a la autoridad continuando la práctica del Silat. Aunque no puede generalizarse que todos los maestros y escuelas se opusieran al gobierno colonial, sí que se puede decir que este arte marcial jugó un papel importante en la independencia del pueblo, y el heroísmo de los maestros de Silat no se limitó solo a la guerra.
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No hay mucho estándar en el Silat. Cada estilo tiene sus propios patrones de movimiento particulares, técnicas especialmente diseñadas y tácticas diferenciadas. La riqueza de esta variedad de estilos y técnicas proviene del hecho de que cada maestro creaba su propio estilo de acuerdo a sus preferencias y su entorno físico y socio-cultural. Para ellos, el Silat sigue siendo hoy su forma de vida cotidiana. Utilizan el Silat como auto-defensa, y como recreación, y sólo recientemente han comenzado a usarlo como deporte en competiciones nacionales. En su forma de auto-defensa, se utilizan técnicas de lucha combinadas con series de característicos pasos. El Silat se considera una forma de defensa personal elevada y por ello se suele enseñar a puerta cerrada y son los estudiantes los que son elegidos por los maestros y no al revés.


El Silat como arte no se considera peligroso y puede ser mostrado publicamente. De generación en generación hasta hoy, las actuaciones de Silat animan bodas, rituales de circuncisión, celebraciones del arroz y todo tipo de fiestas tradicionales.
Algo ciertamente característico es que pocos artes marciales trabajan y controlan tanto como el Pencak Silat moverse cómodamente por el suelo. Este tipo de técnica crea un shock en el contrario al verse perdido ante la impotencia de enfrentarse a un contrincante que se mueve tan rápido por el suelo como de pie. En Silat también se usan armas, y entre las decenas de estilos existe una gran variedad de armas, solo algunos de cuyos ejemplos podrían ser:
weapons· 
Keris o kriss: daga curvada de olor característico  y hoja en forma de lengua de fuego, que es considerada sagrada, y posee connotaciones espirituales.
· Kerambit: pequeña garra con filo curvado inspirada en la del tigre.
· Parang/Golok: machete usado comúmente en tareas diarias.
· Lembing/Seligi: lanza o jabalina hecha de madera o bambú.
· Tongkat/Toya: bastón portado por viajantes o gente de edad.
· Trishula/Cabang: tridente proveniente de la tradición hindú.
· Sabit/Clurit: hoz, comúnmente usada para el campo.
· Sarong: pareo de vestir, usado como arma.

A diferencia de otras artes marciales el Silat utiliza como parte fundamental la música, cada movimiento del practicante es acompañado por una banda de músicos con instrumentos tradicionales. Esta banda se denomina gamelan y tiene entre sus instrumentos gongs, xilófonos de madera y metal, tambores de madera y piel… Sin embargo, quien marca el ritmo de la música no suele ser la banda, sino los combatientes.

Vestimenta:
Los luchadores visten un traje o baju silat típicamente de color negro (por cuestiones a la vez, practicas y filosóficas/religiosas) generalmente con un cinturón o sarong de colores. Para ocasiones especiales y dependiendo del estilo de Silat que se practique se pueden encontrar baju de diferentes colores y motivos…


El silat también se utiliza como método de entrenamiento espiritual, además de defensa propia. Con el tiempo fue utilizado por las fuerzas de defensa de Langkasuka, Champa, Srivijaya, Beruas, Melaka, Makassar, Aceh, Majapahit, Gangga Negara, Pattani y otros reinos en el sureste de Asia. Sin embargo, el silat no se limita a una determinada clase social o de género, fue practicado por todos sin restricciones. Incluso hoy día, se enseña a menudo en las familias que han heredado las tradiciones culturales, tales como la talla en madera, danza, herboristería o la ejecución de instrumentos musicales.

miércoles, 2 de octubre de 2013

artes marciales japonesas: el aikido

Las raices del aikido actual se hunden en un arte marcial anterior que derivaba del jiu jitsu primigenio; el denominado Daito Ryu Aikijujutsu, de manera análoga al Jujutsu actual, enfatizaba en las  técnicas de proyección y de manipulación de articulaciones para controlar, someter o herir al atacante, así como en los atemis o golpes.Como antecedente del actual Aikido, comparte los principios de aprovechar la fuerza del oponente en su contra. Sin embargo, el Daito Ryu Aikijujutsu tiene un fundamento más agresivo, nada pacífico, desde la perspectiva marcial de neutralizar al adversario como si se estuviera en un campo de batalla.
Partiendo esencialmente de este arte y fundiendolo con sus conocimientos del arte de combate con lanza, el judo, el kenjutsu y el estilo de ju jitsu denominado Tenjin shin' yo ryu el maestro Morei Ueshiba genero una nueva arte marcial. El arte que generó adoptó el nombre de aikido en 1941.
El aikido tiene 5 principios básicos:
  1. Aikido es el camino que une a todos los caminos del universo por toda la eternidad, es la Mente Universal que contiene todas las cosas y unifica todas las cosas,
  2. El Aikido es la verdad enseñada por el universo y se debe aplicar a nuestras vidas en esta tierra;
  3. Aikido es el principio y el camino que unen a la humanidad con la Conciencia Universal,
  4. Aikido llega a su término cuando cada individuo, a través de su verdadero camino, se hace uno con el universo,
  5. Aikido es el camino de la fuerza y la compasión que lleva a la perfección infinita para una mayor gloria de Dios.

Como se puede apreciar en estos principios se puede apreciar la fuerte carga espiritual que Ueshiba imprimió al aikido
El trabajo técnico del aikido:  Kihon o Kihon Waza significa técnicas básicas; en este primer nivel se trabaja el repertorio técnico del Aikido desde una posición estática y dejando que uke complete su ataque (por ejemplo, dejando que agarre a tori). En esta fase se trabajar sintiendo la energía del adversario y reconduciéndola sin oponer resistencia, muy despacio y de manera controlada.
Ki No Nagare es un segundo nivel en el que se practican las mismas técnicas pero con un espíritu diferente, enfatizando el trabajo del Ki, trabajando en movimiento constante y con la máxima fluidez; aquí no se deja  lograr el toque o el agarre con facilidad , hay una mayor anticipación a los ataques y desde luego, es mucho más espectacular. Podríamos decir que es un entrenamiento más realista


domingo, 18 de agosto de 2013

Artes marciales japonesas: Jiu jitsu II



Los programas actuales del jiu jitsu tradicional comprenden los siguientes grupos técnicos: Kihon; fundamentos del arte marcial; atemi waza, golpes con las armas naturales del cuerpo (puños, pies...), Uke Waza; técnicas de paradas, desvíos y agarres, nage waza; proyecciones, Katame Waza, técnicas de luxación y control por presión. Por último las técnicas de osaekomi waza que son téncias de inmovilización y reducción.