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lunes, 1 de febrero de 2016

Entrevista al maestro Jose Luis Rivera


Entrevista a Jose Luis Rivera, 7º dan Nihon Taijutsu
 
El dojo de Jose Luis Rivera es un espacio cuidado, claro y diáfano. Es observable una pulcritud en todos sus rincones que se aprecia nada más entrar. Cuando entran los alumnos, se respira la camaradería y la familiaridad entre ellos, un excelente ambiente en el que cualquiera con ganas de aprender y entrenar se puede sentir cómodo. En los pequeños detalles del dojo como en la placa con los alumnos destacados hay un espíritu marcial de respeto al trabajo y al esfuerzo.
La sensación de pulcritud, limpieza y claridad del dojo, va pareja a la forma de expresión del maestro Rivera. De una manera sencilla y directa me introduce en el mundo del Nihon Taijutsu: 
“Mi primera experiencia con el mundo de las artes marciales fue a los 6 años con el Judo en el colegio Balmes en Mostoles, que duró 3 años, no la recuerdo como una experiencia positiva del todo porque el ambiente no era bueno por la mezcla de edades y los inconvenientes típicos, como  diferentes grados de motivación e implicación en el entrenamiento, (para algunos no era más que una guardería). Sin embargo si que pude disfrutar y aprender de la práctica del Judo en el suelo”
“Años después y mientras acompaño a mi hermano al polideportivo el Soto en Móstoles descubro en un cartel el Nihon Taijutsu y me inicio con el maestro Antonio Enjuto, el cual será el primer maestro en marcarme al introducirme en el mundo del Nihon Taijutsu el cual a su vez se está introduciendo y desarrollándose en Europa de la mano del maestro Roland Hernaez. El maestro Enjuto asiste a los cursos de Hernaez y nos transmite esos conocimientos de primera mano en sus clases”
“En este contexto comienzo a impartir clases para el maestro Enjuto el cual también me introduce en el ámbito de la seguridad, será trabajando en seguridad donde apreciaré la efectividad de las técnicas aprendidas en el dojo. Pero será el momento de impartir las clases de adultos donde di el salto técnico cualitativo porque al tener que explicar las técnicas, tener que enfocar las explicaciones a una comprensión clara de formas correctas de ejecución llegué a adquirir una mayor comprensión y calidad técnica. Fueron años de una alta exigencia, el dojo había un ambiente de gran competitividad en la búsqueda de la mayor excelencia”
“Tras este periodo llevo a cabo el servicio militar obligatorio en Melilla, en la unidad de policía militar, tomo contacto con el ambiente castrense continuando allí con el trabajo del Nihon Taijutsu, y dejando un programa aún no perfeccionado pero que continuó tras mi partida”
El maestro Ribera hace una pausa y continua de manera afable y amena explicándome:
 
“Mas adelante tomé contacto con el maestro Hernaez, lo que había hecho era adaptar los principios y las técnicas del maestro Mochizuki y la escuela Yoseikan a la metodología y la mentalidad europea, y yo comienzo a viajar a Paris para aprender de Hernaez directamente y también con el maestro Pere Calpe en Barcelona. Tras esto impartí clases de Nihon Taijutsu en el gimnasio Acuario en Mostoles durante 25 años hasta que abrí mi actual dojo, En este tiempo 80 de mis alumnos han obtenido el cinturón negro y 3 han llegado al 6º dan y a ser expertos nacionales entre ellos la única mujer que ha llegado a este nivel en España, pero de lo que mas orgulloso me siento es que mis alumnos comienzan a traerme a sus hijos a entrenar al dojo comenzando a entrenar ya a una segunda generación”.
El maestro Rivera sonríe con las últimas palabras, paso a preguntarle entonces por lo que aporta el Nihon Taijutsu…
“El Nihon Taijutsu bebe de los valores tradicionales de las artes marciales antiguas, respeto, humildad, disciplina etc… pero por otro lado tiene una aplicación muy directa y real en la defensa personal, sus técnicas se aplican de una manera directa contundente y sencilla al mismo tiempo.
“El Nihon Taijutsu es un sistema de Jiu Jitsu tradicional, con la característica básica de que se adapta a la fisonomía de cualquier persona de tal modo que puede afrontar cualquier tipo de agresión de cualquier tipo de atacante. Es decir el taijutsu dota de un arsenal técnico que consta de golpes luxaciones y proyecciones de aplicación directa frente a cualquier situación.
“Es la versatilidad mencionada lo que le hace muy adaptable a diversos ámbitos, actualmente dos están particularmente desarrollados, la defensa personal femenina, donde muchas de las madres de mis alumnos se han iniciado en el NihonTaijutsu, este les ha ayudado en muchos aspectos de su vida cotidiana mejorando su autoestima y dotándolas de energía para afrontar diferentes retos. Otra línea de trabajo es la defensa personal policial, el Nitaipol, actualmente soy el director a nivel mundial de ésta disciplina expandiéndola por Europa, es un trabajo muy orientado al mundo de la seguridad que necesita de unas técnicas de probada eficacia para poder desempeñar su función, salvaguardando la integridad física de los profesionales que se encargan de velar por nuestra protección, en éste sentido el Nitaipol se ha enriquecido con técnicas procedentes del kokkar una disciplina de orientación militar y policial, actualmente la más efectiva en seguridad que se conoce.”
“Se trata al fin y al cabo de un arte marcial avalado por verdaderos maestros internacionales, que se adapta a cada alumno concreto y a sus necesidades y que respeta los principios de proporcionalidad de la legalidad vigente”
“Sin embargo el Nihon taijutsu va mas allá de las técnicas que se aprenden, a los practicantes les aporta una dosis extra de energía, en mi caso personal me ayudó a progresar en lo laboral ya que apliqué en mi vida profesional los principios aprendidos en el dojo. También fomenta una serie de valores como son la humildad, el esfuerzo diario, la disciplina, especialmente valiosos para los niños…. “
“Así en mi dojo se fomenta el compañerismo entre los estudiantes, los cinturones altos ayudan a los mas bajos…. En las competiciones los mayores se van haciendo cargo de los mas peques, como en una cadena…. Esto se consigue fomentando valores positivos entre los estudiantes. He llegado a rechazar estudiantes que mostraban unas conductas impropias mostrándose agresivos o indolentes”
El tiempo ha pasado y se hace la hora de despedirnos, ha sido un rato ameno y agradable que me ha abierto el mundo del Nihon Taijutsu, solo me queda dar las gracias al maestro Rivera e irme a casa a meditar sobre lo aprendido.


Entrevista cedida cortésmente por el maestro Jose Luis Rivera Buzón:
-       7º dan Nihon Taijutsu y defensa personal
-       7º dan Nihon Jiujitsu
-       7º dan de Sambo y defensa personal
-       7º dan en Defensa personal policial
-       3º dan de Tanbo Jitsu (estilo japonés de palo corto)
-       1º dan de Judo
-       Maestro entrenador nacional de Nihon Taijutsu Sambo y defensa personal y policial
-       Experto internacional de Nihon Taijutsu
-       Monitor de Tanbo Jutsu
-       Kokkar instructor operative hand to hand combat
-       Instructor principal mundial de defensa personal policial por la federación internacional F.I.N.T.




viernes, 11 de octubre de 2013

Entrevista al maestro Jose Silva Gonzalez



José Silva, maestro de artes marciales: “Jamás me arrepentiré de haber comenzado el camino del Karate”

Por Carlos Cuesta Rueda


La puerta del dojo de José Silva se abre pronto por la mañana y el lugar va despertando al ritmo de los comercios y establecimientos del entorno. Conforme va encendiendo las luces aparece ante nosotros un gimnasio de aspecto antiguo, que no viejo, de sabor auténtico y de decoración sencilla. Más allá de la oficina, el recibidor y varias muebles repletos de trofeos y reconocimientos, están los vestuarios a los que irán llegando los alumnos para prepararse; y el tatami, el corazón del dojo.

Todo aquí parece reducido a lo esencial. Ninguno de los detalles colocados en las paredes, las imágenes de recuerdo a los grandes maestros o las fotografías junto a algunas de las personalidades más importantes del estilo Shotokan son superfluas o accidentales. Tampoco lo son las inscripciones que los alumnos leen día a día, escritas a dos colores en uno de los tabiques del edificio: el dojokun, las normas esenciales que rigen el comportamiento de los discípulos.

José Silva, quinto dan de Karate, cuarto dan de Goshin y segundo dan de Full Contact, ultima los detalles de la jornada en una pequeña oficina repleta de libros de consulta y vídeos de diferentes disciplinas marciales. A lo largo del día pasarán por este gimnasio personas de toda edad y condición. Él mismo fue un alumno en este mismo lugar, y antes aún, un aficionado que ni siquiera podía permitírselo.

“En 1973, tenía yo 12 años, conocí a la persona que despertó mi pasión por las artes marciales, mi cuñado Gabrielle Mozzoni. Él había practicado Kung Fu en Milán y en Suiza. Durante las navidades de ese año me regaló dos libros, uno de Karate y otro de Ju Jutsu y fue por esos libros por lo que empecé a practicar, algunos dirían de forma autodidacta; yo digo que porque no me quedaba más remedio. Simplemente no podía pagarme un gimnasio donde me enseñaran. Luego comencé a trabajar muy pronto. Mi padre murió dos años después y tuve que ponerme a trabajar. Así, como camarero del bar Palencia en la plaza mayor conocí a Luís Fraile, que entrenaba en el Gimnasio Shotokan. Él vivía justo encima del bar. Luego mi gran amigo Luis Rodríguez comenzó a entrenar en el gimnasio Kobayashi de Valladolid. Yo seguía sin poder apuntarme a ningún gimnasio, así que entrenaba con él en el patio de casa lo que él había aprendido durante la semana”.
En aquellos momentos el Karate era un fenómeno que se estaba empezándose a conocer y la gente que no lo practicaba observaba con extrañeza o curiosidad a los que sí. “Unos nos miraban con respeto, otros con recelo porque no sabían exactamente qué era eso del Karate. A los cintos negros, que eran pocos en toda España, se les veía como a superhombres. Lo cierto es que se miraba a la gente que practicaba artes marciales de forma distinta a otros deportistas”.

Un poco más tarde él y Luis Rodríguez transformaron el patio de José Silva en un pequeño dojo. “Allí practicaba con todo el mundo que quisiera venir a enseñarme o a aprender lo poquito que yo sabía. Más tarde, un poco más mayor, comencé a entrenar en el que hoy es mi dojo, el Artes Marciales Valladolid, y en el que llevo ya 31 años. Imparto las disciplinas de Karate, Goshin Karate Jutsu y Full Contact.  Así empecé el largo camino del Karate de lo que no me voy a arrepentir jamás”.

Para Silva, el aprendizaje de un arte marcial es una tarea que siempre está inacabada. “Es mi humilde opinión como practicante de Karate y aunque me dedico profesionalmente a ello pienso que en Karate nunca se termina, siempre hay algo que aprender”.

La riqueza de este arte marcial permite muchos caminos de expansión pero actualmente se encuentra muy centrado en el desarrollo del Goshin, un aspecto al que ya se había acercado con intensidad en la primera época de su formación como artista marcial. “Mi interés por el Goshin comenzó con varios amigos que hacían Judo. Me gustaban mucho los entrenamientos que hacíamos en el pequeño dojo del patio de mi casa. Con Antolín Chacón, buena persona y artista marcial, cinturón marrón de judo de la Federación Catalana y practicante de Ju Jutsu fue con quien más horas de judo compartí. También practiqué Aikido en los años 80 y 90 con un amigo llamado José María. Tan solo un profesor llamado Alberto Campano enseñaba Aikido en Valladolid por aquel entonces. Ellos introdujeron este arte en la provincia”.

Cuando José Silva comenzó a formarse como entrenador regional tuvo tiempo de profundizar en el Goshin en la Academia de Policía en Ávila. José Antonio Fernandéz Prada impartía la asignatura de defensa personal. Con este instructor volvió a coincidir cuando accedió al curso para convertirse en entrenador nacional. “José Luis González Tejedor también impartía cursos a los que asistía con ilusión. A partir de ahí me apunté todos los cursos de Goshin, defensa policial, Tai Jutsu y Ju Jutsu que pude”. En septiembre del 2001 comenzó a entrenar con José Luis Prieto en el Departamento de Goshin de la Real Federación Española de Karate. En Castilla y León poco a poco se va afianzando el Departamento de Goshin del que José Silva es director.

José Silva piensa que más importante que la denominación de esta disciplina es la esencia que le da sentido. “Lo llamo autodefensa porque así lo llamó Funakoshi O Sensei y por diferenciarlo de lo que todos llaman defensa personal. Claro que a coger un palo del suelo y darle con él a tu agresor también se le puede llamar defensa personal”. Sin embargo, insiste en que el Goshin es como una rama del mismo árbol del Karate. “Es algo intrínseco. Yo pienso que sin Karate no habría Goshin y sin Goshin no habría Karate. No es que lo diga yo, es que Funakoshi O Sensei en su libro Karate Jutsu hace muchas referencias al Goshin. Incluso en algunas ediciones su libro se llama Goshin Karate Jutsu. Si lo analizamos ¿dónde esta la riqueza del karate? Los grandes maestros dicen que está en los katas y si desmembramos los katas ¿qué nos queda? Las aplicaciones técnicas y prácticas. ¿Y eso qué es? La autodefensa que, como dije, es intrínseco al Karate. Y si no, hablemos del kata, de cualquier kata. No es sólo age uke, guiaku shuki, ni sólo son shutos ni solo geris. Por ejemplo el noveno movimiento de heian godan es shukami uke, una luxación en la que realiza kote osae (ikio); en kanku sho los movimientos siete y trece son kote mawashi (nimio) o nijushiho, el movimiento tres zenpo enpi uchi y su aplicación puede ser thembi gatame, como el tercer movimiento de godan. He enumerado estos movimientos de estos katas pero todos los movimientos tienen aplicaciones para la autodefensa bien sean atemis (golpes), luxaciones, proyecciones o inmovilizaciones”.

José Silva insiste en que aunque la práctica del Goshin parezca novedosa, los estilos de karate son todos ricos en técnicas de autodefensa a diferentes niveles. “Bien por sus orígenes o por las aplicaciones que sus fundadores le quisieron dar. Incluso algunos estilos lo tienen estructurado en los bunkais o en trabajos específicos de autodefensa. Lo que es claro es que el Karate es un sistema de autodefensa, que su principio básico es defender la integridad física del practicante y con esa finalidad lo crearon sus fundadores”. Las dudas sobre si la aplicación del Goshin supone algún tipo de desviación respecto del Karate puro las resuelve cómodamente. “¿Qué es más puro que aplicar todas las facetas que nos ofrece este arte marcial?”

Entrevista cedida cortésmente por el maestro Jose Silva Gonzalez: 
Cinturón Negro 6° Dan de Karate.
Cinturon Negro 6º Dan de Goshin
Entrenador Nacional de Karate.
Miembro del Tribunal Nacional de Grados de la FEK.
Juez árbitro de Karate.
Cinturón Negro 1° grado de Full-Contact.
Instructor de Full-Contact.
Monitor Deportivo.